El año pasado la entidad, perteneciente a la Empresa Provincial de Flora y Fauna (EPFF), procesó cuatro mil 438 toneladas de carbón vegetal, un cinco por ciento por encima de lo que se planificó inicialmente. Dicha cuantía adquiere más relevancia comparada con el año 2016 cuando sus previsiones fueron de tres mil 500 toneladas.
El 2017, confirma Manuel Nápoles Calixto, jefe de la Planta, fue un año bueno porque además crecieron las ventas. “Eso se vio en los ingresos de los trabajadores que promediaron mil 92 pesos mensuales”, precisa. Otras cifras le dan la razón porque en el referido lapso las ventas de carbón de primera calidad en el mercado europeo sobrepasaron el millón de euros.
En el 2018, el plan se elevó hasta las cinco mil 800 toneladas de carbón, cifra que superan en mil 62 las logradas en el 2017. Nápoles Calixto reconoce que la nueva cota es impresionante, no obstante asegura que aquí no existe lugar para el desaliento. “Hay condiciones para lograrlo, tanto de materia prima como el resto de los aseguramientos”, dice quien está al frente de los 28 trabajadores de la Planta.
Él insiste que en los créditos del éxito deben estar también el total de los 452 que laboran en la Empresa de Flora y Fauna. El carbón, concluye, ya es motivo de orgullo para los habitantes de Jobabo, pues por mérito propio figura entre los renglones relevantes de la economía local.






















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