
Las Tunas.- Este 25 de marzo, la Plaza Martiana, institución con características únicas en Cuba, arribó a su cumpleaños 31. Una arquitectura que se adueña de curiosidades relacionadas con el sol, gracias al ingenio del proyectista Domingo Alás Rosell, la historia y el simbolismo que atesora devienen atractivos para los visitantes y orgullo de los hijos de esta tierra.
Hasta allí, donde se le rinde homenaje perpetuo al Más Universal de los Cubanos, llegó el 8 de octubre del 2002 —proveniente de Nuevitas, Camagüey— Yury García Fatela, su actual director, sin sospechar que más de dos décadas después asumiría ese cargo.
Hoy, orgulloso del sitio que comanda, confesó a 26: “A medida que pasa el tiempo, siento una necesidad cada vez mayor de transmitir el valor de la institución y el deber de convertirla en un centro cultural que no solo promueva la vida y obra del Apóstol, sino que profundice en la aplicación de su legado. El pensamiento de Martí no debe utilizarse como frase de ornamento; él fue un hombre de acción. Eso es importante que se entienda; la vigencia de sus ideas debe ser debidamente tomada en cuenta”.
Sobre las celebraciones propiamente de este onomástico, expresó el directivo: “Se han realizado muchas acciones, pero —más allá de la fecha— destaca la ampliación de la programación, partiendo de la Peña de la Luz, nuestra actividad caracterizadora, hasta el espacio de pensamiento En busca del misterio martiano, el foro de debate y otras actividades que implican interacción con la sociedad.
“Queremos llamar la atención no solo hacia dentro de la entidad, sino hacia afuera. Llegamos al aniversario 31 con una Plaza… más viva, pues nuestra intención es que las personas se sientan atraídas, identificadas y en paz aquí”. Así, con una programación más activa, el fortalecimiento de las alianzas y el vínculo con intelectuales, artistas y población, en general, el conjunto apuesta por revitalizar su espacio, haciéndose sentir dentro del panorama cultural tunero.
De esta manera, el enclave, que reúne atractivos como el calendario solar aportado por Alás, murales de corte histórico realizados por consagrados artistas de la localidad y singularidades astronómicas en concordancia con fechas significativas de la vida del Héroe Nacional de Cuba, se aviva con el entusiasmo de Yury y los trabajadores del lugar que intentan, con varias iniciativas, atraer a los públicos.
En general, aunque existen deudas en materia de restauración y conservación in situ, además de la necesidad de una conciencia social mayor en torno a su protección, nuestra Plaza Martiana se encamina, ampliando sus horizontes, con Martí como guía y el cultivo de la utilidad de la virtud en sus predios como mejor manera de honrarlo, siempre.

