
Las Tunas.- “Ser instructor de arte para mí es algo grande. Es despertar emociones y sensaciones en las demás personas; expresarnos y enseñar a otros a hacerlo”, comentó Raquel Estefani Nocedo Grass a 26, minutos después de terminada la primera graduación de la nueva formación de instructores de arte educados en la escuela profesional de arte (EPA) El Cucalambé.
Ella, una de las nueve profesionales egresadas de ese centro, sueña con algún día dirigir un coro, pues le apasiona “descubrir esas voces estancadas que tienen algunos y les da pena sacar”. Esta muchacha, con su cabello a dos tonos, ojos grandes y vivaces, y una alegría que apenas cabe en su estatura pequeña, resultó el expediente integral de la especialidad de Música.
“Empecé sin saber realmente a lo que me iba a enfrentar y terminé cogiéndole cariño a esta labor”, refiere, con una sonrisa satisfecha por la sorpresa que le dio la vida. “Lo que comenzó como un pequeño sueño se hizo gigante. Como siempre me han gustado las artes visuales, pensé que ese sería mi camino. Sin embargo, me dieron la oportunidad de estudiar para profesor instructor de arte y aquí estoy”.
A Raquel Estefani le gusta, además, conectar las diferentes manifestaciones artísticas en el proceso creativo. “No debemos separar las artes, pues todas se necesitan. Por eso, aunque abrazo la música, siempre busco la manera de relacionarla con otras expresiones”, apunta. Asimismo, agradece a la EPA por enseñarle valores y, especialmente, a sus profesores.
Por su parte, Maylín Tamayo Campos fue la más integral en Danza. Sobre su experiencia y derroteros, así nos dijo: “Al principio solo sabía bailar, pero me faltaba más. No pensaba convertirme en profesora ni me imaginaba frente a un aula o a un grupo de niños, pero ahora quiero superarme, un día no muy lejano tener mi propia agrupación y, sobre todo, ayudar a formar a nuevos talentos”.
El acto de esta significativa graduación se desarrolló en el Salón de los Generales de la Plaza de la Revolución Mayor General Vicente García González. Allí, con la presencia de Darlenis Urquiola, directora de Cultura en la provincia; Héctor Bolmey, presidente de la Brigada de Instructores de Arte José Martí (BJM); Nurys Cantallops, directora de la EPA, entre otras autoridades, fueron agasajados los docentes y egresados más destacados. Además, los nuevos instructores de arte firmaron el Código de Ética de su profesión y recibieron el carné que los acredita como tales.
“Estamos contentos con esta graduación, de la que salieron formados estudiantes de 'Jesús Menéndez', 'Amancio', Jobabo y el municipio cabecera, de donde son la mayoría. Ahora serán ubicados en diferentes casas de cultura, en vínculo con las escuelas, e integran -además- nuestra BJM”, destacó Héctor Bolmey.