La cita, que inició con un homenaje a Fidel Castro, eterno Comandante en Jefe, dialogó sobre la delicada situación financiera del Centro Provincial del Libro, causada, se dijo, no solo por la escasez de recursos o presupuestos, sino también por falta de gestión y de tener un personal en su totalidad sensible y conocedor de la literatura, el cual para colmo trabaja en pésimas condiciones.
Temas sociales como influir más en el consumo cultural de los jóvenes, y contrarrestar el uso ampliado de símbolos extranjerizantes tomaron las riendas del debate, ante lo cual se enunciaron vacíos como los muchos centros laborales que no izan una bandera o la decena de sitios históricos que existen aquí sin señalizar.
Otros asuntos reiterados en los planteamientos fueron la escasez de materiales para la creación plástica y la invitación a integrar los valores de todos los municipios a la hora de asumir el diseño comunicacional y gráfico de la provincia; mientras algunos protagonistas de las artes escénicas expusieron preocupaciones con sus instituciones sedes, como el conjunto folclórico Onilé y la compañía Huracán Mágico.
La necesidad de la comercialización de actores, bailarines y de las artes plásticas delineó comentarios, así como las trabas económicas para la creación y la probada disposición de trabajar más con proyectos y otras iniciativas directamente en las comunidades y las escuelas, punto de destaque en la provincia, pero todavía perfectible.
El decrecimiento en la atención a la música de concierto marcó un momento de interés, panorama colmado de insatisfacciones que van desde el apoyo a los artistas y elencos de manera individual con locales y más organización en las entidades responsables de acompañarlos, hasta la débil infraestructura dispuesta para las recientes Jornadas de Concierto.
Se abogó por mayor espacio para el quehacer tradicional, especialmente el repentismo, en una tierra con resultados en los talleres infantiles de esa vertiente. De igual manera fue un reclamo enérgico que el Premio Cucalambé en Décima Escrita retome su lauro en metálico, pues la egregia historia local en esa estrofa lo merece y sería un buen regalo para la 50 Jornada Cucalambeana.
Precisamente, el deterioro de la calidad y fidelidad a sus raíces de esa fiesta campesina estuvo entre los asuntos de mayor relevancia del cónclave, para así ser fiel a las esencias de la Uneac, siempre preocupada por cuidar la cultura cubana.
Directores de instituciones y los miembros de la presidencia aclararon dudas y reforzaron algunos conceptos. Los vicepresidentes de la organización, el caricaturista Arístides Hernández (Ares) y el periodista Pedro de la Hoz, abogaron respectivamente por crear mecanismos eficientes para fiscalizar los acuerdos y las respuestas pendientes, y por fortalecer las relaciones con las instituciones culturales para poner todos los valores donde se merecen.
"Empujar un país no es una metáfora, la Uneac debe hacerlo", apuntó de la Hoz.
Y Kenelman Carvajal Pérez, viceministra de Cultura, explicó que todo lo debatido se inserta dentro de las prioridades definidas por el Ministerio, entre estas la conservación del patrimonio, por eso la importancia de repensar la Cucalambeana, y la atención a los creadores, materializada cuando se escuchan a los artistas y estos asesoran a los decidores de la política cultural, en aras de cuidar las jerarquías.
Sábado, 25 Febrero 2017 14:49
La Uneac aboga por profundizar su influencia social
Escrito por Zucel de la Peña MoraLas Tunas: Un llamado a defender la riqueza cultural cubana desde la creación y el trabajo comunitario, alzó este viernes entre sus principales conclusiones la Plenaria de Balance del Comité Provincial de la Uneac, presidida por las máximas autoridades del Partido y el Gobierno en el territorio, junto a miembros de la directiva nacional de la organización.
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Cultura
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