
El Ministerio de Salud Pública implementa un conjunto de medidas de reorganización y racionalización de recursos para preservar los servicios esenciales, ante el complejo escenario nacional, agravado por el recrudecimiento de las restricciones del Gobierno estadounidense y las severas dificultades energéticas.
El titular del sector, doctor José Angel Portal Miranda, aseguró que el objetivo es «preservar lo esencial, reorganizar lo necesario y garantizar que lo que se mantenga funcione bien», sin renunciar a los principios del sistema sanitario público.
En una comparecencia en la revista Buenos Días reconoció las complejidades del momento. «Nadie puede pensar que medidas como estas no van a afectar de manera significativa al sector de la salud», afirmó, refiriéndose a las acciones del Gobierno de Estados Unidos.
Subrayó que el bloqueo, una realidad de décadas, «recrudece la situación que tiene nuestro sistema de salud», agudizando problemas como la falta de medicamentos y recursos. Frente a esto, explicó que se busca «una mayor eficiencia, una mayor organización y una mayor sensibilidad».
El plan, dinámico y adaptable a cada territorio, se centra en garantizar la continuidad de las prestaciones básicas a la población. Las principales medidas anunciadas son:
Prioridad para servicios esenciales: Se mantendrá como máxima prioridad el Programa Materno-Infantil y la atención a pacientes con enfermedades terminales, cáncer y otros padecimientos crónicos vitales. «Nadie va a perder la oportunidad de continuar un tratamiento que le define la vida», aseguró Portal Miranda.
Reorganización de la fuerza laboral: Se reducirá el personal en las instituciones, privilegiando que trabajen quienes vivan más cerca, para disminuir la movilidad. Se crearán grupos de trabajo por periodos y se buscarán alternativas de transporte para los trabajadores.
Incremento de la resolutividad en los municipios: Para que la población se desplace menos, se potenciará la solución de problemas a nivel local. Esto incluye el desplazamiento de profesionales a los territorios, la creación de brigadas temporales y el fortalecimiento del Programa del Médico y Enfermera de la Familia, completando consultorios que carezcan de médico.
AJUSTE EN LOS SERVICIOS CLÍNICOS Y HOSPITALARIOS
Se mantendrán las consultas, aunque los pacientes deberán confirmar la reprogramación o no de sus turnos contactando a la institución.
Se reducirá la estadía hospitalaria siempre que sea posible.
Se optimizará el uso de los medios diagnósticos, priorizando casos impostergables y potenciando el método clínico.
Bajarán los niveles de actividad quirúrgica electiva, manteniéndose solo las cirugías urgentes y emergentes.
Se pretende mantener la actividad estomatológica.
OTRAS MEDIDAS
Garantía para tratamientos continuos: Para pacientes que requieren hemodiálisis, radioterapia o dependen de equipos vitales, se coordinará con el transporte para mantener los servicios. Si no es posible el traslado, se procederá al ingreso hospitalario para no interrumpir el tratamiento. Los «Medibus» se mantendrán en la medida de lo posible.
Atención a instituciones sociales: Se asegurará la alimentación y atención médica en casas de abuelos, hogares de ancianos, hogares maternos y centros médicos sicopedagógicos.
Potenciación de alternativas: Se incrementará el uso de la Medicina Natural y Tradicional y se desarrollará la telemedicina para consultas de segunda opinión y paneles de discusión entre especialistas, evitando traslados.
Emergencias y vigilancia: Se garantiza combustible para las ambulancias, priorizando emergencias. Se mantendrán las acciones antiepidémicas y antivectoriales imprescindibles, así como la vigilancia y traslado de muestras para estudiar brotes.
Producción de hipoclorito: Se incrementará la producción y distribución de hipoclorito de sodio en farmacias para asegurar la cloración del agua de consumo ante posibles problemas de abastecimiento.
Continuidad docente: Se mantendrán las actividades docentes para los estudiantes de Ciencias Médicas, descentralizándolos hacia sedes universitarias y centros de salud. Se usarán fórmulas a distancia para asignaturas de formación general y posgrado. Habrá un programa diferenciado para estudiantes extranjeros.
Refuerzo del personal: Se convocará a jubilados del sector que vivan cerca de las instituciones para que se incorporen de manera contratada y se reforzarán los equipos de dirección en las unidades.
Comunicación priorizada: Se reforzará la comunicación con la población, actualizando sitios web, respondiendo inquietudes con inmediatez y reforzando las oficinas de atención a la población.
Es necesario explicar con transparencia las reorganizaciones que se lleven a cabo, nuestra población siempre ha comprendido las dificultades cuando se habla con claridad, con respeto y honestidad, afirmó el ministro.
Reconoció que las medidas «no son fáciles ni para nuestros trabajadores, ni para la población» e implican mayores exigencias.
Destacó la conciencia de que los trabajadores de la salud enfrentan en sus hogares las mismas dificultades del pueblo, pero confió en su capacidad de respuesta, como han demostrado en epidemias, desastres naturales y misiones.
«Hoy el desafío es distinto, pero la esencia sigue siendo la misma: garantizar la salud de nuestro pueblo aún en condiciones adversas. Es nuestra responsabilidad y vamos a cumplir con ella», aseguró.