
La Habana.- Reforzar la denuncia al bloqueo, al cerco energético y a la hostilidad de Estados Unidos contra Cuba fue el llamado de Fernando González Llort, presidente del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP) al agradecer hoy vía virtual el apoyo de una Conferencia Solidaria Internacional por la normalización de relaciones entre las dos naciones que tiene por sede a Nueva York.
Consideró que el encuentro se realiza en un momento de alto peligro pues “se intenta imponer una nueva forma de dominación inspirada en la doctrina Monroe, ignorando la voluntad de los pueblos y la proclamación de América Latina y el Caribe como zona de paz”.
Denunció que Cuba sufre un recrudecimiento sin precedentes de la guerra económica siendo las limitaciones de recursos, las carencias financieras y la falta de energía resultados de la política inhumana del Gobierno de Estados Unidos, afirmó.
González Llort opinó que en las circunstancias actuales la solidaridad internacional es un escudo y la que surge desde el propio territorio de Estados Unidos tiene un valor incalculable, exhortando a desarrollar un plan de acción concreto que convoque a movilizaciones con más fuerza que nunca y articulen cada una de las iniciativas.
Reiteró el agradecimiento a la Conferencia y concluyó su intervención aseverando: con el respaldo del movimiento internacional de solidaridad y la resiliencia infinita del pueblo cubano saldremos adelante porque tenemos razón, historia y dignidad.
En su segundo día el foro finalizará este domingo con intervenciones virtuales o presenciales de activistas; integrantes de organizaciones sociales y políticas; de las Redes de solidaridad con Cuba en Estados Unidos, Canadá y Quebec, y personas que individualmente apoyan la libre autodeterminación de Cuba, junto a representantes de diplomáticos cubanos, del ICAP, la Federación de Mujeres Cubanas, de la Unión de Juristas y Cubapetróleo.
Convocados por la Coalición de la Conferencia Internacional por la normalización de relaciones Estados Unidos-Cuba, estos encuentros se iniciaron en 2017 con una amplia base de participación, en rechazo a la hostilidad y el bloqueo a Cuba y a su inserción en la lista de países patrocinadores del terrorismo.