
El jefe de Estado señaló que el diseño de «máxima presión» que pregonan sectores desde Estados Unidos forma parte de una estrategia para justificar una falsa matriz de colapso y, con ello, la intervención militar.
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, rechazó este domingo la estrategia de máxima presión de Estados Unidos y agradeció el respaldo de legisladores europeos que calificaron el cerco energético como castigo colectivo injustificable.
En una publicación en la red social X, el mandatario afirmó que «tantas voces no pueden estar equivocadas» y subrayó que Cuba «jamás será una amenaza».
Díaz-Canel destacó la solidaridad internacional y la denuncia firme contra el castigo colectivo al que se somete al pueblo cubano, situación que, a su juicio, «ya clasifica como genocidio».
El jefe de Estado señaló que el diseño de «máxima presión» que pregonan sectores desde Estados Unidos forma parte de una estrategia para justificar una falsa matriz de colapso y, con ello, la intervención militar.
«Cuba no está sola», enfatizó el presidente en su mensaje en la plataforma digital. Recientemente, legisladores europeos calificaron las medidas estadounidenses y el cerco energético como una política cruel, ilegal y un castigo colectivo que causa graves daños a la vida cotidiana de los cubanos.
La eurodiputada Maria Zacharia cuestionó la coherencia de hablar a favor de los derechos humanos mientras se mantiene este tipo de embargos.
Representantes como Rudi Kennes, Pernando Barrena y Özlem Demirel denunciaron las amenazas de intervención militar y las políticas de la administración Trump.
Afirmaron que Cuba no constituye una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos y exigieron el fin del bloqueo.