
En Turquía, y a pesar de la distancia, Zeynep Türkmen no quiso quedarse de brazos cruzados ante el bloqueo de EE. UU. a Cuba y decidió aportar ayuda, comprometiendo a sus vecinos de un barrio de Estambul.
A miles de kilómetros de Cuba, la periodista turca Zeynep Türkmen sigue con preocupación la crisis humanitaria que vive la Isla. El bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos ha agravado las ya precarias condiciones de los más de nueve millones de cubanos. La escasez de combustibles, alimentos y medicamentos amenaza seriamente a un país al borde del colapso. Ante la profundidad de la emergencia, el plan de ayuda humanitaria de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y los cargamentos enviados por México, Belice y Colombia buscan aliviar la situación de la población.
En Turquía, y a pesar de la distancia, Zeynep Türkmen no quiso quedarse de brazos cruzados. Conmovida con esta realidad, decidió aportar ayuda, comprometiendo a sus vecinos de un barrio de Estambul. La periodista tiene una especial conexión con Cuba. En 2013 viajó por primera vez a la Isla, interesada por conocer a realidad del país. A los pocos días de llegar le detectaron una seria lesión en la columna. Afectada por una hernia discal, debió ser sometida a cirugía.
Para ella fue sorprendente que no le cobraran nada por la operación, los tratamientos y la rehabilitación, y le impresionó la calidad humana y el profesionalismo del personal hospitalario. "Siempre he sentido que estoy en deuda con Cuba, porque me devolvieron mi salud, que ahora es perfecta", relata en diálogo con DW. Más tarde haría nuevos viajes a la Isla, reforzaría los lazos y seguiría aprendiendo español.
Los vínculos entre ambos países también tienen que ver con el apoyo que prestó Cuba tras el devastador terremoto del 2023 en Turquía, que dejó más de 50 mil muertos. Türkmen destaca que una brigada de 32 médicos cubanos concurrió a colaborar en la asistencia de los heridos. "No estoy sola en esto. Queremos ayudar a Cuba. Tenemos una deuda histórica con su servicio médico, que siempre ha estado con nosotros", indica Türkmen.
Decidida a retribuir y colaborar, en la medida de sus posibilidades, en marzo invitó a sus vecinos y amigos a donar medicamentos para enviar a Cuba. La respuesta fue inmediata. "La situación actual en Cuba, a pesar de la distancia, nos entristece, pero también nos motiva a actuar", dice Özge Erdoğan Yeşilırmak, jefa vecinal del barrio de Atakent. En una primera colecta lograron reunir unas 50 cajas de medicinas e insumos para la salud.
JORNADA ARTÍSTICA LITERARIA
La convocatoria caló en los dirigentes comunales y se extendió a un sector más amplio del municipio. "Cuando supimos que Zeynep Türkmen, vecina de nuestro barrio, estaba en contacto con el país amigo y dirigiendo una campaña de apoyo, quisimos involucrarnos de todo corazón y organizamos reuniones, en las que también participó el municipio de Küçükçekmece, elaboramos conjuntamente una hoja de ruta y comenzamos nuestro trabajo", dice la jefa del barrio de Atakent.
Juntos crearon una asociación y organizaron una jornada solidaria, que convocó a unas 500 personas en torno al arte, presentaciones musicales y discursos solidarios. En la actividad realizada el pasado 7 de junio reunieron medicamentos, artículos escolares y fondos para paneles solares. Esperan abastecer a algunos policlínicos, donde urge contar con una fuente estable de electricidad. A esta iniciativa se sumó una organización nacional de médicos, que también hará campaña para donar módulos fotovoltaicos e insumos para la salud.
"Debido al prolongado bloqueo económico contra Cuba, la población sufre graves privaciones y pobreza. Los cortes de electricidad, las dificultades para acceder a productos de primera necesidad y el empeoramiento de las condiciones de vida hacen que la solidaridad sea fundamental", considera Deniz Gürbey, director del servicio de cultura, arte y servicios sociales del nunicipio Küçükçekmece. "Esto es un deber humanitario", subraya.