
La Habana.- A aumentar la difusión del pensamiento de Fidel para poner fin a la injusticia en todos los rincones del planeta, exhortó hoy Carlos Fernández de Cossío, viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba durante la segunda jornada del I Coloquio Internacional Fidel: legado y futuro.
Con las palabras de Fernández de Cossío quedó inaugurado el foro dedicado a los aportes del líder histórico de la Revolución cubana a la diplomacia, en presencia de los miembros del Buró Político del PCC Roberto Morales Ojeda, Salvador Valdés Mesa y Bruno Rodríguez Parrilla, secretario de Organización del Comité Central, Vicepresidente de la República y canciller, respectivamente.
El diplomático destacó que las enseñanzas de Fidel resultan cardinales para comprender con claridad las posiciones cubanas en el escenario internacional.
Ante una concurrencia que excedió las capacidades y aplaudió en varios momentos, el viceministro enfatizó en la gestión política y diplomática del Comandante en Jefe durante la Crisis de Octubre en 1962, que llevó al Che Guevara en su carta de despedida a escribir: Pocas veces brilló más alto un estadista que en esos días.
Sobre aquellos acontecimientos derivados de negociaciones entre Estados Unidos y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) sin la presencia de Cuba, Fernández de Cossío exaltó la defensa de Fidel a la soberanía nacional y recordó una de sus ideas esgrimidas entonces y siempre: Por nuestros derechos estamos dispuestos a pagar el precio que sea necesario.
También se refirió al principio fidelista de no negociar con adversarios los compromisos solidarios asumidos por el país, y puso como ejemplo las respuestas al gobierno de Estados Unidos durante negociaciones en las que intentaron incluir temas ajenos a la agenda bilateral, entre ellos el apoyo de Cuba a las causas independentistas de Puerto Rico y África.
Sobre la isla vecina Fidel siempre valoró los fundamentos históricos que justificaban la solidaridad con su derecho a la independencia, lo cual sería expresado en su solidaridad en la ONU y demás espacios internacionales, y respecto a África defendió la idea de que la ayuda a ese continente estaría siempre fuera de cualquier negociación.
Igualmente, recordó el rechazo a los intentos de la administración estadounidense de Ronald Reagan de supeditar una posible mejoría de las relaciones comerciales entre Washington y La Habana al fin de la ayuda cubana a América Latina, especialmente a Nicaragua.
Fernández de Cossío subrayó que, pese a las complejidades del escenario mundial actual, Cuba mantiene invariable sus principios de solidaridad.
Además, el diplomático ahondó en la permanente denuncia de Fidel al injusto orden internacional y en sus propuestas para revertirlo utilizando los cuantiosos gastos de la carrera armamentista.
El líder histórico de la Revolución cubana, expuso el diplomático, fue un adelantado en el abordaje de las consecuencias medioambientales a partir del acelerado cambio climático.
Sobre la articulación de sus sólidos argumentos, Fernández de Cossío ponderó la capacidad de Fidel para integrar asuntos aparentemente aislados, su disciplina intelectual, rigor en el manejo de los datos y apetito intelectual, y destacó sus enfoques y métodos marxistas y leninistas, pero sin dogmas.
El foro Fidel y la política exterior de la Revolución cubana integró además dos paneles y tuvo momentos emocionantes con varios mensajes enviados por figuras de relevancia en la izquierda mundial.