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Obama Raul

La Habana.- Los beneficios mutuos del período de acercamiento entre Cuba y Estados Unidos vuelven a relucir hoy cuando se cumplen cinco años de la visita del entonces presidente Barack Obama (2009-2017) a la nación caribeña.

La llegada del mandatario y el programa completado entre el 20 y el 22 de marzo de 2016, reforzaron la buena voluntad de ambas partes hacia el restablecimiento de las relaciones y la colaboración en áreas de interés común.

Un espíritu que traslució en las palabras del dignatario ante representantes de la sociedad civil cubana en el Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso, cuando sin dejar a un lado las diferencias existentes recordó todo lo avanzado desde el anuncio del restablecimiento de vínculos diplomáticos el 17 de diciembre de 2014. La apertura de las embajadas y la firma de acuerdos de cooperación y memorandos de entendimiento en materia de salud, medioambiente, agricultura, educación, vuelos regulares y la transportación del correo, fueron algunos de esos pasos importantes hacia una convivencia posible entre los dos países.

Otras áreas relevantes se sumaron luego a la lista, como la seguridad en la navegación, el enfrentamiento al tráfico ilícito de estupefacientes y la migración, hasta completar 22 a inicios del 2017.

Mucho más podía hacerse entre dos pueblos con tantos lazos comunes en la historia, la cultura, la ciencia y hasta en el deporte, como manifestó entonces Obama, pero la administración que le sucedió optó por el camino de las agresiones en lugar de tender puentes.

Donald Trump (2017-20 de enero 2021) y su gabinete escogieron el recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba y aplicaron más de 240 medidas coercitivas unilaterales.

Apostó por ello a pesar del reconocimiento público del fracaso de esa política, no solo por su predecesor, sino por múltiples sectores de la sociedad estadounidense favorables al comercio y la cooperación con la nación caribeña.

Es la voluntad expresada por casi una veintena de ciudades norteamericanas, que en poco más de un año han instado a su gobierno a colaborar con la Isla para enfrentar la Covid-19, y también a eliminar el cerco que impide el normal desarrollo de negocios y viajes.

Volver al camino de la convivencia es también el deseo de 80 congresistas que dirigieron una carta al actual presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y es el reclamo de cientos de emigrados cubanos, como manifestaron recientemente durante un recorrido en caravana por importantes urbes de ese país.