Todos habÃan sido vacunados el 7 de octubre en el policlÃnico Betancourt Neninger del municipio de La Habana del Este, provincia de La Habana, e inmediatamente después de aparecer los sÃntomas, fueron ingresados y recibieron atención médica en los servicios intensivos de los hospitales pediátricos Borrás-Marfán y Centro Habana.
Otros dos niños con sintomatologÃa, que fueron ingresados para su vigilancia, quedó demostrado que su cuadro clÃnico no se correspondió con este evento y evolucionaron favorablemente a su enfermedad.
Dolorosamente, el 9 de octubre en horas de la noche, fallece la niña Paloma DomÃnguez Caballero, de un año de edad, ingresada en el hospital pediátrico Borrás-Marfán como consecuencia de las complicaciones. Las otras dos niñas vinculadas con este evento, a partir del tratamiento intensivo realizado, se recuperaron y fueron dadas de alta hospitalaria.
La Comisión creada por el Ministerio de Salud Pública para determinar las causas y condiciones que originaron este lamentable hecho, concluyó:
• La vacuna PRS adquirida se ha aplicado en el esquema de vacunación durante años en nuestro paÃs; es importada, está precalificada por la Organización Mundial de la Salud, certificada y aprobada para su uso por el Centro para el Control Estatal de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos (Cecmed).
• El cuadro clÃnico presentado por las tres niñas afectadas con el evento adverso, se corresponde con SÃndrome de Shock Tóxico, provocado por una bacteria aislada (Estafilococo aureus), en las investigaciones realizadas.
• Este evento adverso no está vinculado con las propiedades intrÃnsecas y de calidad de la vacuna PRS; el lote y diluente utilizado se comprobó que se encuentra apto para su uso, según los exámenes de laboratorio realizados en varios centros de investigación acreditados del paÃs.
• Se demostró que la causa de los eventos que presentaron las tres niñas fueron por violaciones de las normas establecidas en la vacunación, provocados por negligencias durante el proceso de conservación, preparación, manipulación y exposición del bulbo utilizado.
A partir de los resultados de esta investigación, a la enfermera involucrada directamente en este hecho, se le aplicó la medida de separación definitiva del Sistema Nacional de Salud, la inhabilitación del ejercicio de la profesión y se encuentra en proceso de instrucción penal.
A otros cuadros y funcionarios con responsabilidad en el control de las deficiencias identificadas, se le aplicaron medidas administrativas.
Los resultados de la investigación fueron informados a familiares de los tres niños afectados.
Desde 1986 hasta el 31 de diciembre del 2018 se han aplicado en Cuba nueve millones dos mil dosis de la vacuna PRS, sin la ocurrencia de eventos graves. Del lote de la vacuna y diluente implicado, se han administrado este año en el paÃs, 43 mil 630 dosis, sin reportes de eventos similares.
El Ministerio de Salud Pública lamenta lo acontecido y adopta las medidas para que hechos como este no se repitan en nuestro paÃs.


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