
Las Tunas.- “Sin el bloqueo norteamericano en nuestra fábrica todo sería mejor”, lo afirma categórico Luis Cruz Ortiz, secretario del Buró Sindical de la unidad empresarial de base (UEB) Calixto Sarduy Arcia, conocida como MueblesLudema en el sistema empresarial, donde buscan alternativas para paliar el impacto del recrudecimiento del cerco imperial.
El experimentado dirigente sindical tiene pruebas irrefutables que avalan su sentencia: “Antes del recrudecimiento de esas medidas ilegales, rechazadas por la comunidad internacional, el salario promedio rondaba los siete mil pesos y la retribución de las utilidades lo mejoraban sustancialmente”, sostiene como una de las evidencias de la afectación a los trabajadores y sus familiares.
Pero, “esa es solo una parte del problema, una sola de las consecuencias derivadas de la agudizada hostilidad de la actual Administración norteamericana”, enfatiza.
“Ahora mismo disponemos de materias primas asignadas en varias provincias del país que son necesarias para sostener el proceso productivo, pero falta el combustible para traerlas hasta nuestros almacenes. Estamos produciendo a media capacidad. Tampoco podemos habilitar los dos ómnibus del transporte obrero ni el grupo electrógeno. Con esos recursos en fábrica los resultados y la atención al hombre serían mejores.
“Como consecuencia, la fuerza está disminuida. Solo empleamos entre el 45 y el 50 por ciento de los trabajadores en plantilla. A los interruptos que ya pasan de las 190,6 horas los protegemos con el 60 por ciento del salario, y los rotamos por sus puestos laborales para aliviarles la situación y mantenerlos vinculados con el centro.
“En Las Tunas, como en el país, las industrias han sufrido la partida de especialistas, trabajadores y operarios de puestos claves que han encontrado nuevas oportunidades en otros sitios y salarios dos o tres veces superiores a los de nuestra entidad, pero estamos captando fuerza y capacitando a los que resisten para disminuir el daño".

ESTRATEGIA Y RESULTADOS
“Como medida ante el déficit de energía eléctrica hemos adaptado el horario laboral al tiempo programado de corriente, que ronda las cuatro horas diarias y reajustado los planes de producción a esas condiciones.
“Las alternativas implementadas han permitido sortear obstáculos y cumplimos las metas mes a mes, aunque no en los niveles de producción acostumbrados. Sin el bloqueo y sin el cerco genocida todo podría ser mejor, de eso estamos convencidos.
“Ahora fabricamos cunas, que es un encargo estatal de apoyo al Programa de Atención Materno Infantil, y con la recortería desechada –madera y retazos del material de tapicería– hacemos otras producciones que son de mucha utilidad para las familias y las ofertamos en el punto de venta de la UEB.
“No tenemos pérdidas, cumplimos los indicadores fundamentales de eficiencia y calidad y, aunque son menos que antes, logramos utilidades y las redistribuimos, pero todo pudiera ser mejor sin el bloqueo”, reitera.
FORTALEZAS
“A pesar del éxodo contamos con fuerza laboral capacitada, y con especialistas reconocidos en los puestos claves, buena tecnología… y un colectivo con sentido de pertenencia y con deseos de hacer mucho más. Todos estamos dispuestos, una vez normalizada la situación, a trabajar las horas que sean necesarias para recuperarnos de este golpe.
“Por el reconocimiento que tienen nuestros trabajadores en este sector, antes de que la situación se agravara, participábamos en acciones de reparación en hoteles del polo turístico de Holguín, y ahora gestionamos intervenir en la rehabilitación de mobiliarios en las instalaciones de la provincia.
“Desde hace ya algún tiempo tenemos un proyecto para el montaje de paneles solares fotovoltaicos y lo retomamos con las exigencias de este momento y el reclamo de los trabajadores, porque nos va a permitir avanzar más.
“En sentido general, el colectivo laboral ha dado la respuesta acostumbrada, la respuesta que estábamos esperando. Existe la certeza de que, con la contribución y la voluntad de todos, saldremos adelante. Somos optimistas y confiamos en que antes de finalizar el año nos hayamos recuperado y que Muebles Ludema vuelva a ser la locomotora de la Empresa Cubana del Mueble.
“Los trabajadores saben las causas del mal momento que vivimos. Denunciamos el cerco de Estados Unidos, porque estamos convencidos de que sin el bloqueo las cosas fueran diferentes. Tenemos memoria y experiencias propias.
“Conservamos la esperanza de la recuperación y del retorno de Muebles Ludema a los planos estelares que ocupó siempre”, reitera con énfasis Luis Cruz Ortiz.