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Las Tunas.- Dinamizar el desarrollo del turismo con un enfoque ecosistémico, resiliente y bajo en emisiones contaminantes figura entre las metas de la provincia de Las Tunas en aras de proteger sus playas arenosas, estrategia que se ubica como prioridad de la Tarea Vida en este territorio.

En tal sentido se proyecta un crecimiento de más de 10 mil habitaciones distribuidas en los sectores de las playas Covarrubias, Real Covarrubias y Corella, significó a la Agencia Cubana de Noticias (ACN) Reynol Pérez Fernández, especialista de la Delegación Provincial del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente.
Las acciones, comprendidas dentro del Plan de Estado para el Enfrentamiento al Cambio Climático, Tarea Vida, en esta provincia del oriente cubano, incluye la conservación, mantenimiento y recuperación de cuatro playas priorizadas y la incorporación de dos nuevas para el período, a mediano plazo, que abarca hasta el año 2022, puntualizó.
Pérez Fernández subrayó que todas las instalaciones del sector estatal fueron retiradas de la primera línea de costa, lo que ha permitido una notable recuperación del terreno arenoso, esfuerzo que se combina con la siembra de plantaciones autóctonas de la zona, como es el caso de la uva caleta.
El territorio se ha propuesto reforestar una superficie de manglar de 860 hectáreas, que abarca una cobertura vegetal en las playas anteriormente mencionadas, y otras de gran interés económico y medio ambiental como Los Pinos, La Boca-La Llanita, al norte de la provincia; y Guayabal, ubicada en el litoral sur.
Se ha intencionado la siembra y estudio de los manglares como barrera de protección, labor que responde a que en los municipios de Jesús Menéndez y Puerto Padre se localizan las zonas de mayor siembra de caña de azúcar, con el objetivo de abastecer al Coloso Antonio Guiteras.
El enfrentamiento a las ilegalidades en las playas, el control de especies exóticas, la restauración ambiental, la higienización y la lucha contra la contaminación en la Bahía de Puerto Padre, figuran entre las tareas de mayor importancia.
La implementación de soluciones para proteger los ecosistemas costeros e impulsar el turismo en Las Tunas -agregó-, necesita garantizar la disponibilidad total de agua en esta área, demanda que en la actualidad solo cubre poco más del 30 por ciento del total proyectado.

Que la provincia logre una adaptabilidad a los efectos del cambio climático depende también de la incorporación de nuevas tecnologías con relación al ahorro de energía y uso racional del agua, así como el diseño e implementación de sistemas de alerta temprana, vigilancia y monitoreo, recalcó el especialista.
Además de la conservación de las playas arenosas y la materialización de un futuro sostenible en ellas, la Tarea Vida en Las Tunas se enfrasca en preservar la población ante los incrementos del nivel medio del mar y los eventos hidrometeorológicos, así como en la seguridad alimentaria.