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miel de abejas

Las Tunas.- A pesar de Las Tunas no ser una de las provincias de mayores potencialidades en la apicultura cubana, durante 2021 acopió 569,5 toneladas (t) de miel de abeja, una cifra nunca antes alcanzada por estos lares y menos en situaciones tan convulsas como las imperantes en el pasado año.

Con la satisfacción del deber cumplido, Waldo Torres Stoll, director de la unidad empresarial de base Apicultura, insiste en que los resultados actuales son fruto de labores mancomunadas entre los productores, choferes, médicos veterinarios y otros trabajadores de apoyo.

El récord productivo del pasado calendario resulta más importante porque este es uno de los territorios en los que menos llueve y de los peores suelos del país. Además, su reserva florística no es suficiente para el desarrollo apícola intensivo y de alto rendimiento.

Súmese -acota el directivo- que se han recrudecido las medidas de bloqueo del Gobierno de Estados Unidos contra Cuba, lo que impide la adquisición de insumos, partes y piezas del transporte, y que la enfermedad Covid-19 dejó su huella entre los apicultores.

A pesar de tantas limitaciones, se diseñó una estrategia para lograr el incremento de las producciones basada en la capacitación, el control y el aumento de las colmenas, de las que actualmente se contabilizan 11 mil 102, otra cifra que sorprende, pues nunca se habían sobrepasado las 10 mil.

“En los ocho municipios tenemos 147 productores muy buenos, con 400 apiarios, y hay meses como noviembre que son excepcionales. En ese período tuvimos la mejor producción para un mes en la historia de la apicultura tunera, con 151 t.

“Estuvo muy buena la floración de bejuco indio y de campanilla morada, lo que provocó una explosión productiva. Pero esa gran melada nos cogió preparados y dimos el salto definitivo”.

En el 2021 también se implantaron otras marcas como la cera, con 9,1 t, y el propóleos, que superó los mil 070 kilogramos, además de la cantidad de abejas reinas, ascendente a 11 mil 105.

“También incursionamos en la producción de 250 kilogramos de polen y una pequeña cantidad de jalea real, dos renglones que no se desarrollaban y que permiten la elaboración de un grupo de medicamentos de probada eficacia. Incluso, pudieran exportarse en un futuro, luego de que se satisfagan las necesidades locales”.

La miel de abeja es un renglón muy bien cotizado en el mercado internacional -aproximadamente a dos mil 300 dólares la t-, por lo que hay una proyección hasta el 2030 que contempla 15 mil colmenas y el acopio de unas 750 t del producto.

Exactamente para este año se planifican 526 t, una tarea difícil pero no imposible, pues de manera paulatina se introducen nueva tecnología, transporte y otros recursos y a ello se suma la motivación de los apicultores, quienes cobran 35 mil CUP por t. De ese dinero se le descuenta el equivalente a los USD ganados, según la humedad de la miel, a razón de 1 x 24.

El récord anterior de la provincia era de 514,8 t en el año 2016.