
Madrid.- Los relatos son espeluznantes y los propios forenses eluden hoy los detalles: el accidente ferroviario en España dejó una estampa de terror en tiempo real.
Cuerpos volando, estrellándose o saliendo disparados por las ventanillas de los vagones son el común denominador de los testimonios, que esconden con escozor y ahogándose en llanto la tragedia vivida.
Suman ya 41 fallecidos y se teme que, dentro del grupo de alrededor de 42 desaparecidos, se encuentren más cadáveres. El propio hecho de hallar una persona muerta debajo de un vagón extremó aún más las precauciones en las labores de búsqueda y rescate.
Una niña de 6 años de Punta Umbría, Huelva, se cuenta entre los sobrevivientes. Perdió a sus padres, su hermano mayor y su primo, y está ahora bajo la protección de su abuela. Recibió tres puntos por una herida en la cabeza y se recupera sin tener conciencia de lo ocurrido.
Los sucesos tuvieron lugar a las 19:39 hora local del domingo, cuando un tren de la compañía Iryo con destino a Madrid, con 317 personas, descarriló sus tres últimos vagones e invadió la vía contigua.
Justo en ese preciso momento, circulaba otro tren de la firma Alvia de Renfe con destino a Huelva, que también se descarriló. Fue cuando se produjo un choque del Iryo en Adamuz (Córdoba) con dos vagones del Alvia, que salieron despedidos y se precipitaron por un terraplén de unos 4 metros.
Julio Rodríguez, un chico andaluz de 16 años, es uno de los héroes en medio del drama que viven las víctimas con sus familiares y allegados. Este adolescente rescató a un niño de 10 años y ayudó a sacar a pasajeros atascados en los coches.
Sentía que era mi deber ayudar y convencí a mi madre de hacerlo; ella misma acompañó a una mujer herida durante 45 minutos hasta llegar a las ambulancias, relató Rodríguez al espacio La Hora de la Una de TVE.
Uno de los elementos más difundidos en las últimas horas es la posibilidad de que una junta localizada en la vía, aparentemente separada o rota, pudo ser el origen del siniestro.
Sin embargo, los expertos recomiendan cautela, porque a una velocidad de 200 kilómetros por hora, que se considera moderada para el tramo, no sería probablemente la causa del accidente.
Somos afortunados de poderlo contar, pero no tienen idea, no tienen idea del horror (…), no tienen idea, repetía visiblemente choqueada una joven sobreviviente con una herida en la cabeza y una pierna fracturada.
Amasijos de hierro doblegado de los vagones, como si fuesen de juguetes de caucho o plastilina; una distancia de alrededor de 800 metros entre los trenes de Iryo y Alvia ofrece una imagen dantesca del siniestro.
En estos momentos, hay unas 40 personas ingresadas en distintos hospitales de Andalucía.
Desde anoche y hasta las 24:00 horas del próximo jueves 22 de enero, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, decretó luto oficial de carácter nacional en España. (PL)