
Teherán.- Decenas de miles de personas se movilizaron en esta capital para celebrar el Día de la República Islámica, en una jornada que contó con la presencia del presidente Masoud Pezeshkian y el canciller Abbas Araqchi.
Las principales plazas de la ciudad, en particular la Plaza de la Revolución, fueron escenario de concentraciones multitudinarias, donde los participantes enarbolaron banderas nacionales y corearon consignas contra Estados Unidos e Israel.
Las manifestaciones se desarrollaron bajo estrictas medidas de seguridad y reflejaron el respaldo popular al sistema político instaurado tras la Revolución Islámica de 1979.
La fecha recuerda el referéndum celebrado los días 30 y 31 de marzo de ese año, cuyos resultados, anunciados el 1 de abril, ratificaron con el 98,2 por ciento de los votos la creación de la República Islámica de Irán.
IRÁN DESCARTA NEGOCIACIONES CON EE.UU. Y MANTIENE CIERRE DE ORMUZ
El vicepresidente del Parlamento iraní, Ali Nikzad, afirmó hoy que su país no entablará negociaciones con Estados Unidos ni reabrirá el estrecho de Ormuz.
Durante una manifestación en la provincia de Markazi, en el sur del país, Nikzad declaró que Teherán mantiene una postura firme frente a Washington tras los recientes ataques atribuidos a Estados Unidos e Israel, según reportó la agencia semioficial Fars.
“El estrecho de Ormuz jamás se abrirá, no ha habido ni habrá negociaciones”, subrayó el dirigente, en referencia a recientes declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump.
Nikzad rechazó además versiones difundidas por autoridades estadounidenses sobre supuestos contactos con el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, y las calificó de “falsas” y orientadas a generar divisiones internas.
El dirigente sostuvo que las decisiones estratégicas en materia de guerra, paz o negociaciones corresponden al Líder Supremo, Mojtaba Jamenei, quien no ha autorizado diálogo alguno con Washington.
En sus declaraciones, también denunció como “la conspiración más peligrosa contra Irán” el asesinato del líder supremo Ali Jamenei y aseguró que su país responderá a ese hecho.
Desde finales de febrero, Irán enfrenta una escalada militar con Estados Unidos e Israel que ha dejado miles de víctimas. Teherán ha respondido con ataques con misiles y drones contra Israel y objetivos que considera vinculados a intereses estadounidenses en la región, situación que ha generado condenas de algunos países afectados.
El cierre del estrecho de Ormuz, una de las principales rutas del comercio energético mundial, ha incrementado la preocupación internacional por el impacto en los mercados y la seguridad regional. (PL)