
Bogotá.- La dupla que conforman Iván Cepeda y Aida Quilcué, candidatos por el Pacto Histórico para la Presidencia y la Vicepresidencia respectivamente, presentan a Colombia una idea democrática y de igualdad, educadora y movilizadora, comentó un entendido a Prensa Latina.
De acuerdo con Ricardo Sánchez, profesor emérito de la Universidad Nacional, constituyó un gran acierto del representante de izquierda escoger como compañera de campaña a la líder indígena, a la cual, según remarcó, es preciso promover con intensidad y satisfacción plena.
“Esta fórmula electoral es un mensaje inequívoco con los intereses de la nación, de las mujeres trabajadoras, de las juventudes mayoritarias, y por supuesto, de los indoafrocolombianos”, afirmó el abogado y filósofo.
El también escritor consideró que las juventudes mayoritarias del país buscan en las elecciones la continuidad de sus aspiraciones del cambio social en lo educativo, fuentes de trabajo y derechos políticos.
Recordó que a estos reclamos, surgidos durante el estallido social contra el gobierno de Iván Duque (2018-2022), buscó dar respuesta la actual administración de Gustavo Petro.
“Si se logra la sintonía entre la candidatura de Iván Cepeda y las juventudes mayoritarias del país, las acciones de favorabilidad para ganar la presidencia crecerán”, valoró.
Sánchez consideró además que, ante el estancamiento de los objetivos propuestos por la política de paz total promovidos por el actual gobierno, la campaña de los representantes del Pacto Histórico debe proponer la corrección de los errores cometidos, el desbloqueo de los diálogos y, sobre todo, una expresión comprensible de paz negociada.
A su juicio, es necesario promover esto último frente a lo que calificó como la “propuesta de guerra que Paloma Valencia y Abelardo De la Espriella fomentan”, en alusión a los pronunciamientos de los candidatos de derecha y ultraderecha, respectivamente, así como refutar las posiciones “confusas del llamado centro político” de los también aspirantes Claudia López y Sergio Fajardo.
Actualmente, en Colombia, Iván Cepeda lidera en la intención de voto, pues según encuestas, logra entre un 35 y un 37 por ciento de respaldo ciudadano.
La contienda electoral en el país cuenta hasta la fecha con 14 candidatos, lo que anticipa un escenario disperso en primera vuelta, prevista para el 31 de mayo, y augura la necesidad de realizar un balotaje, que se celebraría tres semanas después.
Frente a este escenario el académico reconoce que podrían reeditarse los desenlaces ya vividos en el continente en los que la izquierda sucumbe en segunda vuelta, aunque insistió en que aún “no está clausurada de antemano la posibilidad de que la candidatura Cepeda-Quilcué avance en convencer a sectores mayoritarios de las clases medias urbanas que se debaten en la incertidumbre por su situación de pauperización e inseguridad”.
Planteó que se debe librar entonces “una de las batallas de ideas más intensas para avanzar en la credibilidad de una política económica y social, democrática y popular”.
En este punto agregó que en la conciencia ciudadana podrían pesar los escándalos asociados a la corrupción de ciertos miembros del Ejecutivo ya destituidos y las divisiones al interior de la actual administración, pero manifestó que esto “puede ser neutralizado con propuestas contundentes y de cumplimiento obligatorio contra la corrupción y del ejercicio de un gobierno transparente”.
Por otra parte, refirió que el uso de las redes sociales es un escenario que la izquierda utiliza de manera creativa y favorable, con lo cual logra contrarrestar, aunque todavía parcialmente, la avalancha manipuladora de la televisión, la radio y la prensa hegemónicas.
“Todo esto se complementa muy bien con el acierto con que la campaña Cepeda-Quilcué utiliza la calle y la plaza pública”, enfatizó.
A la pregunta de qué gobernante precisa Colombia, Sánchez respondió, con convicción, que su país necesita al binomio de la izquierda.
“Se está presentando al país una idea democrática y de igualdad, educadora y movilizadora que deberá tener los réditos favorables para la izquierda en esta campaña electoral. Hay razones para ser optimistas, pese a los graves y grandes obstáculos”, sentenció el profesor. (PL)