
El Fondo Central de Respuesta a Emergencias de las Naciones Unidas destinó 60 millones de dólares para acelerar la respuesta al ébola en la República Democrática del Congo, Sudán del Sur y Uganda.
El subsecretario general adjunto de Asuntos Humanitarios y Coordinador del Socorro de Emergencia de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) de la Organización de las Naciones Unidad (ONU), Tom Fletcher, divulgó en su cuenta en la red social X la información y remarcó la necesidad de adelantarse a este brote, que comenzó en la República Democrática del Congo.
Fletcher afirmó que la comunidad humanitaria está plenamente movilizada y que, como en brotes anteriores, todo el equipo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) lidera con valentía y experiencia la respuesta, a pesar de la complejidad debido a que aún no hay vacunas ni tratamientos autorizados para la cepa Bundibugyo del ébola.
“Estos son entornos difíciles para el trabajo de salvar vidas. Nos enfrentamos a conflictos y a una alta movilidad de la población. Estamos trabajando para garantizar el acceso seguro y constante del personal de primera línea, incluso a las zonas controladas por grupos armados. Es fundamental que no haya obstáculos”, precisó.
El alto responsable de la ONU dijo que la contención depende de una acción rápida y coordinada a nivel comunitario, por lo que es necesaria una comunicación fluida con los gobiernos y sistemas eficaces de alerta temprana y detección.
Nuevo brote de ébola en África. Foto: Más Noticias.
El jueves, el Gobierno de la República Democrática del Congo informó sobre un incidente en el centro de tratamiento en Rwampara, en la provincia de Ituri, que fue incendiado. En la confusión, seis pacientes desaparecieron.
El portavoz gubernamental, Patrick Muyaya, aseguró que se restablecieron la calma y la atención médica. Todos los pacientes fueron localizados y están nuevamente bajo seguimiento.
Añadió que se reforzaron las medidas de seguridad y llamó a la población a mantener la calma y condenar cualquier acto de violencia contra los centros de salud y el personal médico.
Según Radio Okapi, los autores del incendio fueron manifestantes enfurecidos, entre ellos los miembros de una familia cuyo hijo supuestamente falleció a causa del ébola e irrumpieron en el hospital para intentar recuperar su cuerpo.
La policía intervino con disparos de advertencia para controlar la situación, pero los manifestantes lograron incendiar dos tiendas de aislamiento. Un cuerpo en su interior quedó calcinado e irreconocible.
La epidemia de ébola en la República Democrática del Congo ya alcanzó ocho zonas sanitarias, cinco en la provincia de Ituri y tres en Kivu Norte. La víspera se investigaba un caso sospechoso en la provincia de Kivu Sur.
Hasta la fecha, se detectaron 671 casos sospechosos y 160 probables muertes por la enfermedad.