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¿Puede un teléfono móvil convertirse en un sistema de alerta temprana cuando cada segundo cuenta? Esta función, que muchos usuarios desconocen, no anuncia un terremoto con horas de antelación, pero sí aprovecha la diferencia de velocidad entre las ondas sísmicas y las comunicaciones digitales.

Segundos antes del movimiento más intenso y mientras el suelo comenzaba a sacudirse en Venezuela por los potentes sismos, algunos teléfonos Android emitieron un sonido inusual, sino el una aplicación instalada por sus dueños ni una alerta enviada por las autoridades nacionales, sino el Sistema de Alertas Sísmicas de Android, desarrollado por Google.

UNA RED DE MILLONES DE TELÉFONOS CONVERTIDOS EN SENSORES

Ese sistema, el Android Earthquake Alerts System, utiliza los acelerómetros incorporados en los teléfonos Android para detectar movimientos compatibles con un terremoto.

Cuando numerosos dispositivos registran simultáneamente una vibración semejante, la información se procesa automáticamente y, si el sistema confirma un evento sísmico, envía alertas a los usuarios que podrían experimentar el movimiento segundos después.

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Dicho sistema no sustituye las redes sismológicas nacionales donde estas existen, solo las complementa, y en muchos países, constituye el principal mecanismo de alerta temprana disponible.

El acelerómetro de los teléfonos Android es el sensor que detecta movimiento y orientación. Cuando muchos móviles en una zona registran vibraciones compatibles con un sismo, esos datos se envían a los servidores de Google.

La explicación está en las ondas sísmicas. Los terremotos generan primero ondas P, que viajan más rápido y suelen causar menos daño. Luego llegan las ondas S y otras más destructivas, que son las que producen la sacudida fuerte.

Por eso, si el sistema detecta las primeras ondas y procesa la señal a tiempo, puede enviar una alerta antes de que llegue el movimiento más peligroso. Calcula de forma automática la ubicación aproximada, la intensidad y las zonas que podrían recibir la sacudida. Entonces envía alertas a los usuarios ubicados en áreas de riesgo.

Pero no todos los terremotos pueden detectarse y esas estimaciones iniciales pueden contener errores.

Durante el fuerte terremoto ocurrido en Venezuela, numerosos usuarios publicaron en redes sociales sobre la llegada de la alerta segundos antes de comenzar la sacudida.

¿Y EN CUBA ESA TECNOLOGÍA FUNCIONA?

Cuba también aparece actualmente incluida en la lista oficial de países compatibles con Android Earthquake Alerts, según información publicada por Google en la documentación de soporte actualizada en 2026.

Eso significa que, en principio, un usuario cubano con un teléfono Android puede recibir estas notificaciones. Sin embargo, entre la disponibilidad técnica y la utilidad práctica existe una distancia marcada por las condiciones del país.

cell 5 cartelCÓMO ACTIVAR LAS ALERTAS DE TERREMOTOS

Google establece varios requisitos mínimos: disponer de un teléfono Android compatible con Google Play Services, mantener activada la ubicación aproximada del dispositivo, conservar habilitada la opción Alertas de terremotos dentro de Seguridad y emergencias (o Ubicación > Ajustes avanzados, según la versión del sistema), y tener conexión a Internet mediante datos móviles o wifi en el momento de emitirse la alerta.

La propia empresa advierte expresamente que sin conexión de datos o wifi las notificaciones no pueden recibirse.

Ahí radica uno de los principales desafíos para Cuba a causa de los prolongados apagones. Además, podría ser un obstáculo el recurrir habitualmente a VPN o servicios proxy. Una configuración inadecuada o interrupciones de la conectividad igual podrían afectar cualquier servicio que dependa de Internet.

SEGUNDOS QUE PUEDEN MARCAR LA DIFERENCIA 

La utilidad de estos sistemas no reside en anunciar un terremoto con horas de anticipación -algo que la ciencia aún no puede hacer-, sino en aprovechar la diferencia de velocidad entre las ondas sísmicas y las comunicaciones digitales. Esa ventana puede oscilar desde apenas unos segundos hasta más de un minuto, dependiendo de la distancia al epicentro.

En ello también influye la distancia al epicentro. Quienes se ubican muy cerca del origen del sismo pueden sentir el movimiento antes de que el sistema tenga margen para enviar la alerta. En cambio, aquellos que están más lejos pudieran contar con algunos segundos de ventaja.

En caso de recibir la alerta, no debe esperarse a sentir el movimiento. Lo ideal es meterse debajo de una mesa o escritorio resistente, proteger cabeza y cuello, alejarse de ventanas, espejos, muebles altos y objetos que puedan caer. Si se está en la calle, debe alejarse de fachadas, cables, postes y muros.

Diversos trabajos científicos sobre sistemas de alerta temprana basados en teléfonos inteligentes concluyen que incluso unos pocos segundos pueden permitir acciones de protección como alejarse de ventanas, detener procedimientos peligrosos o adoptar la conocida posición de "agacharse, cubrirse y sujetarse".

Investigaciones recientes sobre la experiencia de usuarios del sistema Android muestran además que la confianza pública depende, sobre todo, de que la alerta llegue con suficiente anticipación para ser útil.

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Para un país como Cuba, donde el oriente concentra la mayor actividad sísmica, y ciudades como Santiago de Cuba, Pilón o Guamá mantienen una vigilancia permanente por parte del Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas (Cenais), esa herramienta adicional en muchos teléfonos podría convertirse en un complemento valioso de los sistemas nacionales de monitoreo, aunque nunca en un sustituto de estos.

La experiencia venezolana demuestra que la alerta sísmica integrada en Android puede llegar efectivamente a los ciudadanos cuando confluyen las condiciones técnicas necesarias.

En materia de terremotos, unos segundos no evitan un desastre, pero sí pueden ofrecer el tiempo suficiente para tomar una decisión que reduzca el riesgo. En ocasiones, esa diferencia cabe en la pantalla de un teléfono.