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Polonia Carcovia

El sábado, alrededor de las 3:00 de la tarde, un joven de 25 años identificado por los medios polacos como Michał Oksiński entró en la céntrica Plaza del Mercado de Cracovia disparando contra la multitud desde la ventanilla de un Subaru negro. En ese momento, el lugar estaba lleno de turistas que visitaban la ciudad medieval, cercana a los campos de exterminio nazis de Auschwitz-Birkenau.

El ataque dejó seis muertos en la plaza -cuatro mujeres y dos hombres- y 16 heridos, incluidos dos policías, el propio atacante y cinco extranjeros procedentes de Austria, el Reino Unido, Alemania, Portugal y Rusia. De las víctimas mortales, tres son polacas, una británica y las otras dos aún no han sido confirmadas.

Una balacera en la histórica Plaza del Mercado de Cracovia dejó 6 personas muertas y 15 heridas. Un hombre de 24 años abrió fuego indiscriminadamente desde un vehículo contra quienes se encontraban en este concurrido destino turístico.

La Policía respondió, hirió al atacante y logró detenerlo. El sujeto fue trasladado a un hospital. Las autoridades investigan los motivos del brutal ataque. 

En su domicilio en la ciudad de Ostrowiec Świętokrzyski, a unos 200 kilómetros de Cracovia, la Policía encontró los cadáveres con heridas de bala de su padre, de 53 años, su madre, de 52, y su hermana, de 21. Los investigadores sospechan que el joven los mató antes de dirigirse a la plaza. El primer ministro Donald Tusk indicó que los tres fallecidos serían familiares del atacante. Con este hallazgo, la cifra total de víctimas mortales vinculadas al caso asciende a nueve.

Las cámaras de seguridad captaron cómo un coche patrulla persiguió al vehículo del atacante, que chocó contra otro en el cruce de las calles Dietla y Starowiślna. Tras el impacto, el joven, vestido con ropa militar de camuflaje, salió del coche disparando contra los policías en un intercambio cruzado de fuego. El atacante fue neutralizado tres minutos después de que comenzara la masacre, lo que impidió que el número de fallecidos fuera mayor. Los dos policías, Jakub Kulik y Artur Morański, fueron calificados como héroes por Tusk; uno de ellos se encuentra en estado crítico tras recibir tres balazos.

El ministro del Interior, Marcin Kierwiński, señaló que todo apunta a que el sospechoso tenía una “ideología de extrema derecha” y era un “ultranacionalista”. Sin embargo, en redes sociales circula otra versión que lo define como un anticatólico que apoyaba los derechos del colectivo LGTB. Los medios polacos informan de que el atacante tenía licencia de armas y que en su coche llevaba numerosas armas que, al parecer, pertenecían a su padre. Aunque vestía un uniforme militar de campaña, no era soldado, sino tornero.

El primer ministro Tusk calificó el suceso como “un cruel ataque contra la vida de la gente en Cracovia” y afirmó que ”hasta ahora en Polonia no habíamos tenido unos casos tan graves de terrorismo”. El alcalde de la ciudad, Lukasz Gibała, decretó luto hasta el miércoles.