
Las Tunas.- El júbilo por el cuadrangular de Henry Quintero en el sexto capítulo apenas duró lo que un suspiro en el estadio Latinoamericano de La Habana. Para entonces, los Cocodrilos de Matanzas ya habían construido una ventaja de siete carreras y su bulpén se encargó de congelar cualquier intento de remontada.
Por segundo día consecutivo, este jueves la historia se repitió con una crueldad casi idéntica: los Leñadores cayeron 7-3 ante los yumurinos y ahora enfrentan un abismo de 0-2 en la final de la 64 Serie Nacional. De nuevo, la cuadrilla vio cómo su ofensiva, tan prolífica durante toda la temporada, desaparecía frente a los envíos de los lanzadores matanceros.
MISMO GUION, DISTINTO REPARTO
Si el miércoles Yoennis Yera había dictado una cátedra de picheo zurdo, este jueves fue Shaiel Cruz quien tomó la batuta y sometió a las hachas verdirrojas durante más de cinco entradas con apenas tres jits y recetando cuatro ponches.
El momento más elocuente de lo que va siendo este duelo llegó en el primer acto. Yudier Rondón conectó sencillo al centro, pero su intento de robo fue neutralizado por el receptor Aníbal Medina, el mismo que la víspera había conectado jonrón de tres carreras.
Acto seguido, Yosvani Alarcón disparó un doblete que parecía traer peligro y su hermano Yordanys respondió con sencillo remolcador; pero en la misma jugada, el receptor tunero fue puesto fuera en el plato. Tres jits en un mismo capítulo y cero carreras. Esa resultó la historia de la tarde para los tuneros. La falta de oportunidad, viejo fantasma que la cuadrilla parecía haber exorcizado, regresó en el peor momento posible.
¿GOLPE DE GRACIA DE MATANZAS?
Mientras los Leñadores golpeaban la esférica sin encontrar tierra prometida, los Cocodrilos ya habían fabricado carreras con eficiencia. Y es que, en la azotea del primer inning, Aníbal Medina negoció boleto, avanzó por toque de Esteban Terry y anotó con sencillo de Ariel Martínez. Un error del antesalista Henry Quintero permitió la segunda del capítulo, otra réplica del duelo anterior cuando Yudier Rondón y Maykel Molina habían pecado a la defensiva y propiciado par de carreras rivales.
En el segundo, Yoandry Jiménez abrió con doblete y cruzó la registradora gracias a otro imparable de Terry. Era 3-0 y el control del partido que ya vestía de gris.
En el cuarto acto la ofensiva matancera continuó su labor de desgaste ya ante los envíos de Keniel Ferraz, con un demoledor back to back: Terry Sanz sacó la pelota por el derecho y Yurisbel Gracial la desapareció por la misma ruta. En el quinto, Eduardo Blanco anotó tras sencillo de Luis Ángel Sánchez, otro de los verdugos del miércoles, cuando había castigado con tres imparables y dos remolques.
EL DESPERTAR SIEMPRE TARDE
En la baja del sexto, con dos outs y dos hombres en base por boletos negociados por Yudier Rondón y Yordanys Alarcón, Henry Quintero, recién anunciado en el equipo Todos Estrellas de la 64 Serie, conectó un jonrón por el izquierdo.
Pero en realidad fue el mismo libreto del miércoles, cuando Norge Torres, Alexander Bermúdez y el propio Quintero habían fabricado tres “rayitas” en el noveno capítulo para maquillar una derrota de todas formas sonrojante.
Abeysi Pantoja movió sus fichas con lo que parece la desesperación de quien sabe que el abismo se acerca. Sustituyó a Rubén Rodríguez, el abridor, tras apenas dos entradas de labor, en las que permitió cuatro jits, tres carreras, dos limpias y dos bases por bolas. Era el segundo revés seguido para un abridor tunero, después de que Eliánder Bravo durara apenas dos episodios y un tercio un día antes, castigado con siete anotaciones.
Por el lado contrario, Armando Ferrer volvió a exhibir su condición de relojero. Así como el miércoles había retirado a Yera tras 75 envíos y activado una maquinaria de relevos que durante tres episodios mantuvo a raya a los Leñadores, este jueves administró a sus cinco lanzadores con una lógica implacable.
LA HORA DE LOS AJUSTES
Al concluir el encuentro, el mánager tunero reconoció lo evidente. “El juego de este jueves fue prácticamente idéntico al del miércoles”, declaró en el salón Adolfo Luque del estadio Latinoamericano. “Tenemos que hacer varios ajustes”, expresó e hizo un llamado a la reflexión y a la entrega total en lo que resta del duelo.
Yassel Izaguirre, jardinero izquierdo, secundó el mensaje de su mentor. “Este viernes saldremos con todo el ánimo del mundo”, aseguró.
Pantoja no quiso terminar su comparecencia ante las cámaras sin antes calificar de “maltrato” la no presencia del mejor abridor de la 64 Serie Nacional, Yosmel Garcés, y un relevista de calidad como Keniel Ferraz en el equipo Cuba que sostendrá un tope amistoso en Nicaragua, a finales de este mes. En la despedida confirmó que este viernes subirá Garcés al box por Las Tunas.
LAS DOS CARAS DE LA MISMA MONEDA
Si algo han dejado claro estos dos primeros asaltos de la final es que el libreto se repite con escalofriante exactitud. En ambos encuentros, los Cocodrilos castigaron temprano a los abridores verdirrojos, han capitalizado errores defensivos y han conectado jonrones oportunos.
Otras similitudes duelen. En ambos juegos, la reacción ofensiva tunera llegó cuando la causa parecía perdida. Mientras que la cantidad de hombres dejados en circulación, 22 en total, delata una incapacidad para batear oportunamente que contrasta con el poderío mostrado durante toda la temporada regular.
Un detalle no menor es que todo lo anterior pasó con los Leñadores enfrentando a un zurdo dominante y experto el miércoles; pero el jueves, a un joven derecho cuyos lanzamientos nunca sobrepasaron las 84 millas por hora.
MIRADA AL FUTURO INMEDIATO
La Serie Nacional aún no termina para los Leñadores, aunque el margen de error es mínimo. Con el “Latinoamericano” como testigo, la cuadrilla deberá encontrar respuestas en su propia historia de resiliencia. Los números fríos evidencian una crisis que va más allá de lo anímico: los abridores tuneros apenas han podido completar 4,1 innings entre ambos juegos, con un promedio de carreras limpias superior a 12. La defensa, pilar del equipo durante toda la temporada, ha cometido tres errores en momentos fatídicos. Y la ofensiva ha anotado únicamente en dos capítulos.
Matanzas, por su parte, ha ejecutado un plan de juego impecable. Sus abridores han silenciado a los maderos pesados de la alineación verdirroja; los lanzadores están haciendo el trabajo, y su ofensiva ha castigado cada error, cada descuido, cada instante de duda.
LUCES Y SOMBRAS EN DOS JORNADAS
Finalmente dejamos las siguientes notas al pie: Yosvani Alarcón sumó su indiscutible número 20 en esta postemporada, la tercera vez que lo logra en su carrera deportiva. Se trata de una proeza solo concretada por seis bateadores desde que se instituyeron los playoffs en nuestros torneos.
Aníbal Medina, el verdugo de la jornada inicial, no conectaba cuadrangular en series nacionales desde mayo del 2023. Por su parte, Andrys Pérez igualó este miércoles el récord de más jits consecutivos en postemporada, con siete, una marca que compartirá desde ahora con Jorge Yhonson y Carlos Benítez.
Nunca Las Tunas había caído en los dos primeros juegos de una final de nuestros clásicos domésticos. De hecho, hasta ahora había ocurrido lo contrario: en las cuatro finales anteriores, los Leñadores siempre ganaron el primer desafío. La estadística histórica, además, golpea con dureza: en el 80 por ciento de las ocasiones en que un equipo ha vencido los dos primeros juegos de una final, luego triunfó en el campeonato.