
- Las Tunas dejó escapar una ventaja inicial de cinco carreras y Matanzas, con remontada incluida en el noveno capítulo, se colocó a un paso de coronarse en la Serie Nacional 64.
El Latinoamericano fue testigo de una tarde trágica para la tropa verdirroja. Los Leñadores de Las Tunas, que llegaban con la urgencia de ganar para mantener vivas sus aspiraciones de revalidar el título, terminaron tendidos en el terreno por un dramático jonrón de Yurisbel Gracial en el cierre del noveno inning, que le dio a los Cocodrilos de Matanzas una victoria 7x5 y los colocó a un solo triunfo de la gloria.
La pizarra favorecía 5-2 a los muchachos de Abeicy Pantoja cuando se completó el segundo capítulo, pero la alineación yumurina demostró cuán ajustada al bate sigue en esta postemporada. Poco a poco, fueron horadando la ventaja tunera, hasta que en la baja del noveno el exestrella de la liga japonesa conectó un batazo, que desapareció por el jardín izquierdo.
El encuentro había iniciado por buenos cauces para los dirigidos por Pantoja. Yordanys Alarcón, con un elevado de sacrificio en la misma primera entrada puso la primera rayita. En el segundo acto Yassel Izaguirre abrió con boleto, lo que decretó la entrada del relevista Noelvys Entenza, quien soportó un imparable de Maikel Yordan Molina y otorgó pasaporte gratis a Luis Antonio Pérez. Yuniesky Larduet impulsó la segunda, con otro elevado de sacrificio. Yudier Rondón coronó lo que parecía un día diferente, pues llevó la pelota más allá de la barda de la pradera izquierda, con lo que limpió las bases y puso el juego 5-0.
Parecía que la cuadrilla de Las Tunas había despertado justo a tiempo. Sin embargo, en el béisbol como en la vida las ventajas pueden ser espejismos.
Los Cocodrilos descontaron una en el cierre de ese mismo segundo episodio, cuando Eduardo Blanco conectó doblete y luego anotó por un rodado de Andrys Pérez. En el tercero, Esteban Terry sacudió un jonrón de dos carreras, que acercó a los suyos. Y en el quinto, ya sin Yosmel Garcés en la lomita, Blanco volvió a hacer daño con un sencillo remolcador. Rodolfo Díaz los contuvo un rato en un marcador estrecho, pero aún favorable: 5-4.
La tensión se palpaba en cada lanzamiento. Yudier Rondón, el más destacado a la ofensiva por los Leñadores, con un jonrón y tres impulsadas, seguía haciendo contacto. Pero los relevistas matanceros apretaron el cerco, encabezados por un sensacional Silvio Iturralde, que lanzó cinco innings en blanco, dominando a bateadores claves como Yosvani Alarcón y Henry Quintero en momentos de peligro con corredores en posición de anotar. Luis Manuel Hernández y Armando Dueñas continuaron la obra de Iturralde: cero carreras en los últimos tres episodios.
En la pizarra, el séptimo capítulo trajo otro mazazo: jonrón solitario de Eduardo Blanco. Empate a cinco. La ofensiva tunera, que había castigado a Brian Reyes y Noelvys Entenza al inicio, se estrellaba una y otra vez contra el bullpen yumurino.
Con Keniel Ferraz subido a la lomita en el noveno, para enfrentar la parte baja de la alineación matancera, hubo quién soñó con el extrainnings; pero el béisbol no entiende de lógicas. Un sencillo de Terry, un cambio defensivo que movió las piezas, y entonces apareció Gracial. El veterano, conocido por su paso por la pelota japonesa, conectó un lanzamiento que jamás regresó al terreno de juego. La celebración de los Cocodrilos fue total. Para Las Tunas, la frustración.
A pesar de la derrota, Yudier Rondón (jonrón y tres impulsadas) y Maikel Yordan Molina (3-3 con un doble) sostuvieron la ofensiva verdirroja. Por los ganadores, Eduardo Blanco se fue de 4-3 con jonrón, doblete y dos remolcadas; mientras que Gracial, con su estacazo de dos carreras, se convirtió en el héroe de la tarde.
La decisión táctica de Ferrer de acudir rápidamente a su bullpen y la manera en que su cuerpo de relevos silenció los bates tuneros, después del segundo inning, contrastó con el descontrol de los envíos de Garcés, que no pudo completar los cinco innings para lograr una salida de calidad, y la posterior incapacidad de sus sucesores para contener la embestida yumurina. Las Tunas, que dejó 15 hombres en las bases, pagó caro sus oportunidades desperdiciadas.
Con este resultado los Cocodrilos se colocan 3-0 en la final y tendrán este sábado, nuevamente en el Latinoamericano, su primera oportunidad de liquidar la serie. Para los Leñadores, la consigna es clara: ganar o irse a casa. El corazón verdirrojo, herido, pero no vencido, espera un milagro en el sexto.
Del juego anotamos también:
LO POSITIVO
El despertar ofensivo en el arranque del juego, con cinco carreras en los dos primeros episodios, demostró que la artillería verdirroja puede hacerle daño a cualquier cuerpo de lanzadores. Por primera vez en la serie, los Leñadores comenzaron delante en el marcador y los tres primeros boletos negociados luego se convirtieron en anotaciones.
Yosmel Garcés, el mejor abridor tunero en lo que va de campeonato, hizo lo que pudo. El santiaguero lanzó cuatro episodios y un tercio, con cinco ponches, y aunque se fue sin decisión, su actuación superó a la de sus colegas en los juegos previos. Destacó especialmente en el cuarto capítulo, cuando con corredores en segunda y tercera recetó tres ponches a José Amaury Noroña, Luis Ángel Sánchez y Juan Miguel Martínez, para apagar el incendio y mantener a raya a los Cocodrilos en un momento crítico. Sacarlo del juego después de dos vueltas por la alineación yumurina fue la decisión correcta: los matanceros ya le habían hecho los ajustes y comenzaban a conectarlo con mayor solidez.
La mecánica defensiva funcionó a la perfección en la parte baja del octavo, cuando sorprendieron fuera de base a Luis Ángel Sánchez en segunda, una jugada que en ese momento significó evitar la posible carrera de la ventaja.
LO NEGATIVO
Un quinteto de carreras en el inicio del juego siempre resultó insuficiente ante una batería en buena forma como la matancera. Una vez que los Cocodrilos apagaron el fuego con su bullpen, la ofensiva tunera desapareció. La cuadrilla tuvo las bases congestionadas en tres ocasiones, pero nunca llegó el batazo impulsor. Quince corredores dejados en las bases son una cifra escalofriante, para un equipo que aspira a ganar una final.
LO INTERESANTE
El cuadrangular de Yudier Rondón se convirtió en el número 15 que conectan los Leñadores en finales de series nacionales. Nueve integrantes de esta plantilla han pisado la goma con vuelacercas en estas instancias; el suyo fue, además, el jonrón 48 en la historia del estadio Latinoamericano en juegos del segmento conclusivo de postemporada.
Por segundo día consecutivo, la dupla Esteban Terry y Yurisbel Gracial se fueron para la calle. El primero conectó su segundo jonrón de la final en el tercer inning; mientras que el héroe de la jornada llegó a tres vuelacercas en la serie, una muestra del poderío ofensivo que ha puesto a Matanzas a las puertas del título.