
Las Tunas.- La IV Liga Élite del Béisbol Cubano se presenta como un faro de esperanza deportiva en medio de la tormenta económica. El torneo, que reunirá a los seis mejores equipos de la 64 Serie Nacional y que arrancará el venidero 2 de mayo, fue presentado oficialmente este lunes. Sin embargo, la noticia, que ilusiona a los fanáticos, no ocultó las profundas grietas por las que se filtra la realidad nacional: la severa crisis de combustible y la falta de credibilidad en las autoridades del deporte de las bolas y los strikes.
En ese contexto paradójico, donde la dirigencia de ese deporte insiste en el “colosal esfuerzo” realizado para sacar adelante el evento, no queda claro cómo es posible que, en medio de las severas carencias de carburante, originadas por el recrudecimiento del bloqueo estadounidense, se realice un evento de esta envergadura. Desde el punto de vista deportivo es, sin dudas, una buena noticia. De hecho, esta es la única competición deportiva de rango nacional que se celebra en lo que va del 2026, un dato que subraya la excepcionalidad y, al mismo tiempo, la enorme presión sobre los hombros del comisionado nacional, Juan Reinaldo Pérez Pardo.
LEÑADORES CON NÓMINA ¿COMPLETA?
La Dirección Provincial del Béisbol cumplió con el cronograma y dio a conocer la propuesta de los 20 jugadores que integrarán la nómina de los Leñadores. La base del equipo, anunciada oficialmente en la mañana de este lunes, busca consolidar el estilo aguerrido que caracteriza a la tropa de Abeysi Pantoja.
La lista incluye a los receptores Yosvani Alarcón Tardío y Oberto Coca Peña. En el cuadro destacan Yordanys Alarcón Tardío, Luis Antonio Pérez Hemminges, Henry Quintero Chávez, Norge de Jesús Torres Batista, Jean Lucas Baldoquín Martínez y Roberto Súliban Baldoquín Martínez. Como jardineros figuran Héctor Luis Castillo Blair, Yassel Conrado Izaguirre Santoya, Maikel Yordan Molina García, Leonardo Joseph Acosta y Yudier Rondón Pavón. El cuerpo de lanzadores estará integrado por Alberto Pablo Civil Jr. Hidalgo, Yosmel Garcés Herrera, Anier Pérez Gonzalvo, Keniel Ferráz Pérez, Eliánder Bravo, Rodolfo Díaz Silva y Andier Reyes Maceo.
Una ausencia notó la fanaticada: el cácher Deismel Hurtado Machado, oriundo del municipio de Jobabo. Los directivos respondieron que decidieron, además de darle continuidad a Yosvani Alarcón, principal figura del equipo en esa posición, incluir solo a Oberto Coca, quien jugó más del 80 por ciento de los partidos en la receptoría durante la pasada Serie Nacional.
Este martes y bajo el formato de videoconferencia, la cuadrilla verdirroja seleccionó a sus siete refuerzos. Los elegidos fueron el lanzador Yankiel Mauri (procedente de Sancti Spíritus), el lanzador abridor Islay Sotolongo (Cienfuegos), el utility Fernando de la Paz (Ciego de Ávila), el infielder Mailon Tomás Alonso (Villa Clara), el lanzador Enyer Fernández (Guantánamo), el jardinero Osmán Caruncho (también de Villa Clara), así como el serpentinero camagüeyano Rodolfo Soris. Con estas incorporaciones, Pantoja busca darle mayor profundidad a la rotación de abridores y poder ofensivo a la alineación, dos asignaturas pendientes en ediciones anteriores de la Liga Élite.
Pero la alegría de los refuerzos duró apenas unas horas. Como es tradición en el béisbol cubano, los escollos (problemas, contratiempos o lesiones) no se hicieron esperar. Dairon Pérez Urbano, periodista villaclareño, informó que Mailon Tomás Alonso, uno de los refuerzos pedidos por Abeysi Pantoja, no podrá jugar la Liga Élite por problemas personales.
La noticia cayó como un balde de agua fría en el cuartel general de los Leñadores. Mailon Tomás, procedente de Villa Clara, era una pieza codiciada para fortalecer el line up ofensivo. Ahora, Las Tunas trabaja contrarreloj para buscar un nuevo jugador que ocupe esa plaza, en un proceso que deberá ser validado por la Comisión Nacional. Esta primera piedra en el camino fue el recordatorio de la fragilidad de cualquier planificación en el contexto actual.
ASÍ SERÁ LA IV LIGA
La IV Liga Élite se disputará en los parques de los seis mejores elencos de la pasada Serie Nacional. La fase clasificatoria, del 2 de mayo al 19 de junio, comprenderá 40 juegos por equipo en subseries de cuatro desafíos. Cada partido comenzará a las 2:00 de la tarde y, en caso de interrupciones, los desafíos se resolverán dentro de la subserie en curso, sin arrastrar deudas al calendario.
Las semifinales, previstas del 21 al 30 de junio, se jugarán al mejor de siete encuentros, con jornadas de traslado tras el segundo y quinto choques. La final, bajo idéntico formato, está programada del 2 al 10 de julio. Solo cuatro equipos avanzarán a la postemporada, donde el margen de error será apenas un suspiro.
El presidente de la Federación Cubana de Béisbol y Softbol, Juan Reinaldo Pérez Pardo, destacó la trascendencia del evento en declaraciones a Prensa Latina, minutos antes de la reunión técnica. Afirmó que, a pesar de la situación económica del país, el evento es una respuesta al anhelo del pueblo cubano por el béisbol, un “patrimonio cultural de la nación”.
“Nos satisface muchísimo que se haya comprendido la importancia de este deporte para el pueblo. El béisbol es una conquista de la Revolución, un símbolo de identidad que debemos defender”, expresó el comisionado, quien subrayó que la dirección del país ha priorizado los recursos para llevar adelante la Liga.
Sin embargo, en las calles de Las Tunas y en los portales virtuales, la pregunta persiste sin una respuesta clara: ¿cómo se transportarán seis equipos, con todo su personal y equipamiento, en medio de la severa crisis de combustible? Las autoridades no han ofrecido detalles sobre la logística, más allá de calificar el evento como un “esfuerzo colosal”. La Liga Élite, sometida a amplios cuestionamientos por la actual situación económica del país y la crisis de credibilidad que atraviesan las autoridades del deporte de las bolas y los strikes, comienza así su cuarta edición con el reto más grande de todos: devolver al pueblo cubano la pasión por el juego de pelota, aunque muchos se pregunten, en silencio, a qué costo.