
Las Tunas.- Cuando el pasado 26 de junio se informó del fallecimiento de Ángel Enrique Villegas Rodríguez (Chichi), Puerto Padre y el béisbol tunero lo despidieron con justo reconocimiento: ocho títulos provinciales como director, más de 30 competencias ganadas en diferentes categorías y el orgullo de haber formado parte de la dirección de Cañeros de Las Tunas en la Liga de Desarrollo. Figuras como el campeón olímpico Juan Carlos Pérez bebieron de sus enseñanzas. Pero muchos no sabían que, en silencio y por correspondencia, Chichi había alcanzado una cima aún mayor: campeón nacional de ajedrez postal por equipos en el trienio 1991-1993, como primer tablero de Las Tunas.
UN AUTODIDACTA DE LA TARJETA POSTAL
Nacido el 6 de septiembre de 1943 en Puerto Padre, Villegas aprendió ajedrez solo, observando a su vecino Pepe Bosch, destacado jugador del territorio. Tenía entonces 19 o 20 años. En su familia nadie lo practicaba. Todos eran peloteros. Su ídolo siempre fue Fischer, cuyo estilo agresivo le agradaba.
En 1975, Rafael Martín (Pachi) lo inició en el ajedrez postal. Desde un principio le gustó porque le permitía hacer amistades y, además, no tenía tiempo para asistir a torneos en vivo, ocupado como estaba entre el béisbol y el trabajo.
Fue parte de la primera generación tunera en incursionar en la Federación Cubana de Ajedrez Postal (Fecap), junto a Pedro López Paz, Alfonso Folgueiras, Miguel Pérez Guerrero, Néstor Domenech, Ángel Luis Machado, José Luis Rabassa y Enrique Tamarit. En los años 70 enfrentó y venció a Tamarit y Rabassa, hizo tablas con Folgueiras y perdió ante Machado en el lado negro de una Apertura Ruy López.
EL TÍTULO NACIONAL QUE HIZO HISTORIA
La mejor actuación histórica de Las Tunas en ajedrez postal llegó en el Nacional por Equipos 1991-1993. El equipo campeón estuvo integrado, por orden de tableros, por Ángel Enrique Villegas Rodríguez, Néstor Domenech Rodríguez, Guzmán Marrero Espinosa y Enrique Ferreiro García. Villegas acumuló 5,5 puntos de nueve posibles en el fortísimo primer tablero.
Los tuneros sumaron 24,5 puntos y dejaron atrás a Matanzas (22) y a Holguín (19,5). Ferreiro, cuarto tablero, obtuvo medalla de oro al ganar sus nueve partidas.
Villegas disputó también tres finales nacionales individuales. En la décima, (1995-1996) hizo 4,5 de 17; en la decimocuarta (2002-2005), 5,5 de 18; y en la decimoséptima (2007-2009) rindió su mejor actuación con ocho puntos de 16 posibles, para el 50 por ciento de rendimiento. Encabezó el ranking provincial en reiteradas ocasiones y participó en los supertorneos Villa Azul, con obtención de normas y ELO para los jugadores locales.
"LA AMISTAD VALE MÁS QUE UNA PARTIDA"
El ajedrez postal tiene su parte bella, y Villegas lo demostró con una anécdota inolvidable. En 1983, mientras era coach de primera base del equipo de béisbol de Las Tunas en el estadio Latinoamericano, sintió que alguien lo llamaba desde las gradas. Era uno de sus rivales del ajedrez postal. Allí conversaron, rieron, compartieron amistad.
Días después, en su partida, Villegas obtuvo una posición ganadora. Y de repente, propuso tablas. El contrario, sorprendido, preguntó el motivo. La respuesta de Chichi fue inmortal: "La amistad vale más que una partida de ajedrez".
CONTRA VIENTO Y MAREA
Villegas fue un jugador empírico, sin formación académica ni bibliografía especializada. En eso reside precisamente su grandeza. Durante más de 40 años mantuvo su lugar en el ajedrez postal, contra viento y marea, en tiempos buenos y malos. Aun en sus últimos años, utilizaba sobres y tarjetas postales para jugar sus partidas.
Consideraba que el ajedrez actual, con sus potentes programas de análisis, se disfruta menos que el antiguo. "Ahora cualquiera que no sepa jugar puede participar", opinaba. Pero él siguió siendo de los de antes: intuitivo, fiel a la esencia del juego.
Junto a Néstor Domenech y Guzmán Marrero, fue de los teleajedrecistas tuneros con mayor constancia y estabilidad en varias décadas.
Se jubiló en 2007, con 65 años, pero nunca dejó de jugar. Su legado es triple: el béisbol como atleta y director, y el ajedrez que jugó. Pero sobre todo, el ejemplo de un hombre que aprendió solo, compitió con honor y antepuso la amistad a la victoria.
Fuentes consultadas:
· Artículo "Encabeza Ángel Villegas el Ajedrez Postal", por Juan Emilio Batista Cruz. Periódico 26, 25 de julio de 1991.
· Publicación "Un ajedrez de anécdotas y pasatiempos", por Leonardo Mastrapa Androín. Periódico 26, 5 de septiembre de 1991.
· Entrevista a Ángel Enrique Villegas Rodríguez. Puerto Padre, 3 de enero del 2014.
· Entrevista a Raúl Barreras Capote. Puerto Padre, primero de marzo del 2014.
· Enrique Ferreiro García, asesor jurídico de la empresa Aguas Varadero, en Cárdenas, Matanzas, tuvo a bien facilitar todo este archivo bibliográfico.