“Las niñas se crecieron, hicieron la competencia de sus vidas, fueron muy efectivas en el trabajo”, dijo Nely Ochoa, la entrenadora. Junto a la chica del municipio cabecera estuvieron Melissa Kindelán, Danay Utria, Elaine Rojas y Claudia Arjona. La justa fue dominada por los quintetos de Brasil y México.
“Estamos felices, contentas con nuestro trabajo, competimos muy estables”, confesó la tunera a la prensa minutos después de repetir una ejecución en la que lograron evoluciones muy coordinadas y con buen acople, especialmente en los instantes más complejos que son los intercambios de implementos. Dicho desempeño les valió para alcanzar 22,200 puntos y vencer a equipos de peso en el área como los de Estados Unidos y Canadá.
El día antes, las nuestras realizaron una rutina de calidad en el programa de pelotas que mereció ser mejor calificada por los jueces, opinó la colega de Jit, Eyleen Ríos. De manera que cuando llegó el momento de intervenir con tres aros y dos pares de mazas, las muchachas estaban ante su última oportunidad de obtener alguna presea.
Ellas no defraudaron la confianza de sus entrenadores y al conquistar ese bronce mantuvieron a la modalidad de conjunto como una de las que siempre ha cosechado medallas para Cuba, desde su introducción en los Juegos Panamericanos; suceso que acaeció en los celebrados en La Habana en 1991.


Escriba su comentario
Post comentado como Invitado