
Dentro de algunas semanas nacerá en Las Tunas el primer bebé de una madre consumidora de drogas. La tendencia, sin embargo, apunta a que no será el único
Las Tunas.- Ella carga a Lucas en su vientre, tiene más de 30 semanas ya y, por suerte, desde que la ingresaron en el hospital no ha sentido deseos de drogarse. Lo dijo mientras conversamos en medio de la calma de cristal que la acompaña.
Allí compartió su nombre con nosotras, sin ambages ni demasiadas explicaciones. También así, con absoluta cordialidad, desmenuzó la historia tremenda de su vida; por mucho, entre las más aleccionadoras que han escuchado las grabadoras de estas periodistas.
Lo hizo a sabiendas de que todo sería publicado y solo con la intención confesa de ser un ejemplo y poder gritar una verdad que le ha machacado la existencia de la peor manera posible: el único éxito real frente a las drogas está en jamás comenzar a consumir.
"Yo era una muchachita que tenía 'posibilidades', pero cuando empezó la covid, el marido extranjero de mi mamá falleció y entonces tocó salir a 'luchar'.
"Para colmo de males, mi hermano cayó preso, le echaron 16 años y yo a él lo adoro; me sentí muy mal y me tiré a la vida de la calle.
"Decidí irme con una amiga para La Habana y comencé a prostituirme. Ese mundo de la droga allá es bastante normal y mis amiguitas consumían porque se sentían capaces de relajarse más para el negocio, y lo probé. Fue en los días en los que cumplí 20 años y nunca más he logrado salir de eso".
Ahí comenzó la debacle. Porque no hubo en su historia tránsito alguno, ella le entró de primero a los cannabinoides sintéticos (químico, papelito) y es la única droga que conoce; claro, con esa basta para que el camino tenga más curvas que retornos.
"Recuerdo la primera vez que lo probé. Estaba en un edificio y vi que se caía, y la calle se partía al medio y yo iba cayendo en todo eso. En otra ocasión vi perros que corrían detrás de mí, con bolas de candela; y una mañana, cruzando la calle Galiano con una amiguita, ella me halaba porque yo veía los carros lejos y estaban ahí mismo, encima de mí, casi me matan".
Nos dijo que el químico de allá, de La Habana, es más fuerte. "Olía como a comino, paralizaba de verdad y te viroteaba toda; acá es más suave, aunque parece que ahora tiene mucho formol, porque me tumbó todo el pelo, calva me quedé".
La verdad es que, cuando regresó al barrio, ya era otra persona. "Y si tengo ganas y me quedo sin dinero, hago de todo, lo que sea; para mí consumir es lo más importante. Puedo llegar a fumarme 40 mil pesos diarios. Lo he hecho.
"Aproveché que mami estaba fuera de la provincia una vez, por ejemplo, y dejé la casa vacía, vendí hasta la cama. Con eso pagué la deuda que tenía; me dieron un vuelto y también me lo fumé. Cuando estoy así, que me dan las ganas, no pienso, no analizo, no creo en nadie".
Sus memorias son crueles, por decir lo menos. "Casi siempre, cuando consumo me quedo dormida, por eso me lo roban todo. Desde argollas de oro hasta los zapatos que traiga. Las mismas mujeres de los que venden se aprovechaban de mí, porque me veían con una cadena y decían: 'Si vas a vender eso, me lo das'. Cuando se me acababa el dinero yo iba para allá, y perdía.
"Así me han estafado, me han dado papelitos falsos, me han golpeado, porque consumo donde quiera, a la hora que sea. Un día me miré al espejo y me di cuenta, en un minuto, de que ya no era la misma. Llegué a estar en los 42 kilos (de los poco más de 60 que tenía)".
Llegar a la casa de su mamá días después de haber salido, siempre narcotizada, esperar un momentico sentada en cualquier silla, moviendo mucho el pie, y volver a salir, por largo tiempo, se le fue haciendo costumbre.
En muchas ocasiones entró pidiendo agua a gritos, con la lengua morada, vomitando, convulsionando, sin que nada más que el papelito mismo le importara.
"Cuando me pierdo voy para una casa ahí, de gente que supuestamente me quiere mucho, y que lo que hace es drogarme y drogarme y drogarme; y sabrá Dios qué más me hacen cuando estoy así, porque yo me quedo dormida".
Ya para esas fechas ella tenía a su primer hijo, le había nacido a los 18 años, tiempo antes de que la agonía de su vida comenzara. Pero no lo atendía, su mamá se encargaba de eso y también el padre del pequeño, afortunadamente alejado por completo de su mundo convulso y estridente.
"El niño está ahora con su papá, no tuve opción, me lo quitaron. Hace casi un año que no lo veo. Por eso es que tengo que ser fuerte, porque a este hijo sí lo voy a criar. Del mayor no disfruté ni el olorcito; y ahora Dios va a ayudarme para que no me pase lo mismo. No sé qué haré, pero nadie me lo va a quitar".
Se toca el vientre y sonríe. Solo entonces comienza a hablar de Lucas, pieza clave entre lo poco que la inspira.
ENTRE LA CUNA Y LA FE
Ella aún no sabía que estaba embarazada y ya Lucas daba señales. Porque siempre que fumaba le parecía que algo dentro de su cuerpo se iba a reventar. Era como una tripa que no dejaba de moverse mucho, con una fuerza impetuosa.
"Mi pareja actual no consume. Nos conocimos un día tomando cerveza en un local y comenzó a protegerme. Nadie se explica cómo se enamoró de mí, pero pasó. Fue él quien me ingresó en el ‘Clodomira’ y no me ha dejado sola desde que estamos juntos. Es el padre de Lucas.
"Cuando llegué al Psiquiátrico ya no veía menstruación, pero me explicaron que podía ser de las mismas vacunas del tratamiento, que eran muy fuertes. No me preocupé porque siempre estaba fumando y fumando. No quería bañarme, hacer nada.
"Y comprendí algo: lo único que estaba logrando era que mi mamá perdiera su tiempo, yo seguía en las mismas. Así que un día le dije que me iba de ese lugar porque no iba a parar; y salí".
Comenzó otra vez su carrera feroz por el papelito; las madrugadas en la calle, el perderse varios días, sentir los tirones del feto que ya fumaba, trasnochaba y se asustada al ritmo desenfrenado que imponía la adicción.
"Estuve ingresada en el hogar materno y ahí sí no, ni una sola vez me dieron ganas; pero fue nada más salir y comenzar.
"Recuerdo que estaba en la 'cuevita' y alguien pasó y me brindó. Tenía unas 20 semanas de embarazo; desde ese momento no pude parar más.
"Mami mandó a la Policía a buscarme. Estuve casi un mes en esa situación. Yo quería detenerme, sabía que no podía seguir así, lloraba, lo necesitaba, pero no tenía voluntad.
"La última vez que fumé estando embarazada me recosté al lado de un poste, por el 'Marabú'. Llegó un hombre, me agarró de la mano y me llevaba con él.
"Yo forcejeaba, pero el químico te marea y pierdes la fuerza, y una mujer que estaba por ahí avisó y me ayudaron. Después supe que él tiene sida, no sé a dónde me llevaba, para qué. Casi lo matan.
"Salí de ahí, compré una tirilla y regresé a la casa. Había mucha gente porque llevaba demasiados días perdida y todo el mundo pensó que me había pasado algo. Llegué asustada, me senté en la mesa y me dije que ahora sí, 'esta tiene que ser la última, Dios mío'. Piqué la tirilla y estaba completamente drogada un rato después, cuando los médicos vinieron a buscarme.
"Trajeron la ambulancia. La doctora me comentó que podía salvarme, que luchara por mi vida, pero a mí me daba lo mismo. Recuerdo que no había corriente y me alumbraban la cara con un celular, me explicaban que estaba en medio de un cuadro agudo, que había que salir de ahí, y yo les decía que me preocupaba que no tenía cuna, solo eso, la cuna".
Al hospital llegó completamente drogada y, durante las dos primeras jornadas, se negó a comer, estaba triste, como presa.
"Si no fuera por el bebé me hubiera dejado morir ya, pero ahora me toca luchar por él. Los dos primeros días aquí Lucas se notaba muy intranquilo, no paraba de moverse y me explicaron que, desde el vientre, estaba en un cuadro de abstinencia. Pasó lo mismo que yo.
"Ya está más tranquilo. Sé que, cuando nazca, puede tener problemas en el aprendizaje, el sueño y otras cosas, hay que esperar para ir viendo qué hacer.
"Voy a internarme con él y tratar de salir de esta vida. Es muy difícil, mucho; y sé que nadie puede librar del todo, pero hasta ahora no tengo ninguna enfermedad seria. Dios no ha querido que esas cosas me pasen; voy a luchar".