
Las Tunas.- Una nueva desconexión total del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) ocurrió a las 16:30 horas de este viernes, informó la Unión Eléctrica a través de sus redes sociales. El colapso se produce apenas cuatro días después del apagón nacional del pasado lunes, en el escenario más severo de la crisis energética cubana en los últimos tiempos.
El Ministerio de Energía y Minas confirmó la ocurrencia del evento a través de su cuenta oficial en la plataforma X. La institución precisó que desde el primer momento se activaron todos los protocolos de contingencia para priorizar el restablecimiento del servicio en los centros vitales del país.
TERMOELÉCTRICAS FUERA DE SERVICIO
El periodista Bernardo Espinosa comentó en la red social Facebook que condiciones meteorológicas adversas en el centro del país y después fuerte oscilación, incidieron en desconexión total del Sistema Electroenergético Nacional (SEN). La Unión Eléctrica, especificó que a las 15:55 se produjo un fallo en la línea de 220 kV de Santa Clara a Sancti Spíritus, lo que provocó la división del Sistema Electroenergético Nacional, la salida de varias unidades térmicas y una oscilación en los parámetros del SEN. En conjunto, esto tuvo como resultado la desconexión total a las 16:30. Activados inmediatamente, dijo, protocolos para restablecer el Sistema. Las unidades generadoras de las termoeléctricas Antonio Guiteras, Nuevitas 6 y Céspedes 4 en condiciones de iniciar arranque tan pronto reciban energía.
Ya se encuentran, añadió. en línea dos unidades generadoras de Energás Boca de Jaruco; se logró energizar las subestaciones de Guanabacoa, Cotorro, Diezmero y Santa Cruz; y se preparan las condiciones para comenzar el proceso de arranque de la Unidad 1 de la termoeléctrica Ernesto Guevara De La Serna, en Santa Cruz del Norte en la provincia de Mayabeque.
Por su parte la Empresa Eléctrica de Las Tunas confirmó el inicio del proceso de restablecimiento del servicio eléctrico mediante la conformación de sistemas aislados o “islas energéticas”. “Se ha comenzado, dijo, el proceso de generación en isla para abastecer, en una primera etapa, al combinado de la salud de la cabecera provincial, garantizando la continuidad de los servicios médicos esenciales”.
“A medida que entren en funcionamiento los grupos electrógenos de emplazamiento fijo, se procederá a la distribución de energía hacia otros servicios vitales de la provincia, priorizando los sectores estratégicos”, especificó.La entidad exhortó a la ciudadanía a “mantenerse informados a través de los canales oficiales de comunicación, donde se ofrecerán actualizaciones sobre el proceso de recuperación del servicio eléctrico”.
La nueva caída del SEN ocurre en medio de una situación energética que ya era crítica antes del colapso de este viernes. El pasado 8 de julio, el país registró un récord histórico de déficit eléctrico de dos mil 341 MW, con una disponibilidad de apenas 935 MW frente a una demanda cercana a los tres mil 100 MW .
Las termoeléctricas cubanas, con entre 40 y 60 años de antigüedad, sufren graves problemas de mantenimiento y obsolescencia. A esto se suma la escasez de petróleo que atraviesa el país desde hace meses, lo que ha paralizado más de 100 plantas de generación distribuida.
BLOQUEO ENERGÉTICO AGRAVA LA CRISIS
Las autoridades cubanas han reiterado que el bloqueo económico de Estados Unidos limita el acceso del país a combustibles y piezas de repuesto para el mantenimiento de la infraestructura eléctrica. En enero de 2026, la Administración estadounidense adoptó medidas para sancionar a las naciones que vendan combustible a Cuba, lo que ha reducido drásticamente las importaciones de petróleo y derivados.
Cuba produce alrededor de 40 mil barriles de petróleo diarios, pero necesita más de 100 mil para cubrir su demanda energética. La diferencia debe ser importada, aunque las sanciones han limitado la llegada de buques con combustible. Según fuentes oficiales, el país requeriría alrededor de ocho buques de combustible cada mes para operar con normalidad.
El colapso de este viernes constituye el cuarto apagón total del 2026 y el séptimo en los últimos dos años. La fragilidad del sistema eléctrico cubano ha quedado evidenciada con estos eventos recurrentes, que se suman a las afectaciones diarias por el déficit crónico de generación.