
• Este 20 de septiembre, la emisora provincial Radio Victoria arribó a su aniversario 73. Esta vez, 26 conversa con una de sus voces más queridas
Las Tunas.- Escuchar a Ana Ibis González Fonseca es deleitarse con una voz hermosa, capaz de transportar al oyente a mundos maravillosos gracias a la magia del éter. Una mujer toda dulzura, que un día inolvidable llegó a los pasillos de Radio Victoria para hacer de la emisora su hogar.
Hija de esta tierra y con horizontes aún por explorar, no se conformó solo con cumplir su sueño de ser locutora, sino que se aventuró como escritora y directora de programas, hasta ganarse ese lugar querido que ha conquistado en el corazón de muchos tuneros.
Enamorada de las letras desde pequeña, ha sido una defensora a ultranza del idioma español. Esa pasión nació con ella, y desde que aprendió a leer decidió devorar cuanto libro cayera en sus manos. Hoy agradece haber vivido esa “buena época de Cuba, cuando había mucha literatura y los clásicos de todos los países estaban en las librerías casi regalados”, cuenta.
Su amor por la Radio también viene desde la infancia, cuando, a finales de los 60, el padre desarrolló gran parte de su vida profesional dirigiendo la otrora Radio Circuito, hoy Victoria. Ese mundo la llamaba, a “él” se lanzó sin dudar y ahí permanece, en su gran casa de la citadina calle Colón.
“Yo tendría unos 11 o 12 años cuando vi cómo se hacía un programa, los locutores, el manejo de la sonoridad de una emisora... Todo eso era mi entorno. Me despertó la curiosidad; simplemente me enamoré y me dije: ‘Voy a trabajar en la Radio cuando sea grande’. Entonces tracé ese camino para mí”, recuerda.
Esa revolución al interior de la cabina no fue lo único que atrajo la curiosidad de aquella pequeña. La posibilidad de ver en acción a grandes figuras de la locución tunera, como Metodio Diez, Jorge Carbonell, Neido Arsenio, López Montes…, la conminó a seguirlos y prepararse para un día estar detrás del micrófono.
Sin embargo, su vida tomaría otros derroteros antes de llegar profesionalmente a la Radio. Porque Ana Ibis estuvo entre los jóvenes que dieron el paso al frente para asimilar una de las tareas que en aquel momento imperaba en Cuba: incrementar el magisterio. Entonces no lo dudó y en décimo grado dio el sí para integrar aquel contingente de profesores en ciernes.
Y, por supuesto, una lectora de su calibre no podía decidirse por otra especialidad que no fuera Español y Literatura. Sabía que el dominio del idioma sería su principal arma para perfeccionar a esa locutora en potencia que llevaba dentro. Necesitaba desarrollar la capacidad de transmitir conocimientos, valores, emociones. Sin dudas, esos caminos que tomó su vida la hicieron la mujer y la profesional que es hoy.
Era una adolescente de 15 años cuando comenzó su vida laboral como profesora de Secundaria Básica; a la par de estudiar, superarse y aprender cuanto fuera posible. Así, ese mundo literario que llevaba dentro lo desbordaba en un aula. Luego escribió nuevas páginas en el Instituto de Perfeccionamiento Educacional y después en la Universidad de Las Tunas. Hasta que el llamado de la Radio habló más alto…
“Comencé en 1986 como analista de programas, que luego se llamó asesor de programas, mi especialidad más antigua y de la cual me jubilé cuando llegó la edad. Pero en ese tiempo recibí una capacitación muy fructífera en cuanto a dirección, locución, redacción de guiones..., que me dotó de nuevos conocimientos. Esta vez no era en un aula, sino delante del micrófono, frente a una audiencia que no veía, pero la imaginaba escuchándome.
“Me hice directora de programas, locutora, guionista y participé también en muchos festivales de Radio en diferentes provincias. Fue una etapa maravillosa de mi formación. Recuerdo que los guiones para niños fueron de lo primero que escribí”, rememora orgullosa.
De hecho, el trabajo para los más pequeños es una de sus pasiones. Muestra de ello es el premio que obtuvo como guionista del programa Mañanitas infantiles, uno de los que ha marcado su trayectoria. También ganó un segundo y un tercer lugar nacional como escritora de programas para niños.
Los temas de orientación a la familia también figuran en su agenda como directora y escritora. Con el fin de llevar los mensajes educativos a la audiencia, Ana Ibis comenzó siendo guionista, directora y con una sección de belleza, para la cual sus compañeros consideraron que era “la ideal”.
A quien impartió por tanto tiempo contenidos de gramática, redacción, pronunciación… le es fácil verter en los programas de Radio la pasión por el idioma español. Por eso, en sus inicios estuvo en el ya desaparecido Diccionario melódico, una disertación sobre el buen hablar y el buen escribir que se explicaba de manera didáctica.
A raíz de ese programa, y por solicitud suya, surgió ABC, que se mantiene a las 3:00 de la tarde y del cual es directora, locutora y guionista. De hecho, son varios los que ocupan su agenda, entre ellos uno de poesía, otro del idioma, otro de música cubana y En casa, dedicado a la familia. Por todos ha obtenido diversos premios en festivales.
Pero su quehacer va más allá. Y es que Ana Ibis está presente en otras actividades como la peña de La década prodigiosa, que se gestó en su casa y de la cual es una de las conductoras. El sueño “que surgió una tarde alegre”, mientras ella y unos amigos escuchaban su música preferida, dio vida a un espectáculo que por 18 años aglutina a muchos seguidores desde el centro cultural Huellas.
El paso por la Televisión es parte de su palmarés, sobre todo en programas de orientación a la familia, con recetas de belleza y salud. Entre estos Buenas noches, ciudad, emitido un verano y del cual fue la presentadora. Y está disponible, a través de la plataforma Amazon, su libro de cuentos infantiles Campanita de colores, salido del programa de igual nombre.
Su voz se quiebra al preguntarle qué significa la Radio para ella. Porque es imposible resumir cuatro décadas de conquistas en una respuesta. Cómo explicar, en pocas palabras, lo que representa cumplir con creces un sueño que nació en la infancia y ha crecido con tanto amor.
“La Radio para mí lo es todo; mi mayor diversión, mi mayor alegría. Estoy en cada emisión y cada hora de mi vida pensando en ‘ella’. Me siento realizada y feliz cuando vengo a trabajar. Son 40 años en los que he participado en programas de todo tipo: variados, históricos, de especialidad, didácticos, infantiles, de poesía, de música cubana, y en cada uno he dejado un pedazo de mi corazón”, pondera.
A pesar de ser una locutora reconocida, ella prefiere escribir, plasmar su alma entre los guiones. Y con una modestia enorme confiesa que aún desea hacer una locución mejor; como si fuera posible perfeccionar todavía más una voz que se desdobla en compañía para quien la escucha.
La niña que creció entre cabinas y sonidos, que andaba con su papá por aquellos pasillos, ha contribuido a cumplir en otros el sueño que albergó desde pequeña. Del aula al corazón de la audiencia, la profe Ana Ibis sigue educando a través de ese micrófono devenido compañero de sus días. Así, toda entrega, buen decir y grandes vibras, cada mañana la calle Colón la recibe y ella inevitablemente se cuela, gracias al encanto radiofónico, en el hogar de tantos tuneros.