Martes, 20 Marzo 2018 13:47

Hasta que el mar dice basta (Reportaje multimedia)

Escrito por José Armando Fernández Salazar
Hasta que el mar dice basta (Reportaje multimedia) Fotos: István Ojeda y Reynaldo López

Las Tunas.- La sobre explotación pesquera y el cambio climático han provocado la aparición de zonas muertas en la plataforma marítima de la provincia de Las Tunas.

Se alzan a la mar. Lanzan el chinchorro y aguardan. Allá abajo, esos cardúmenes de machuelo que los siete hombres esperan... no vendrán. No importa que llueva, no importa que sea primavera y que siempre los brotes del "peje" sucedan con las aguas. Volverán con el barco semivacío y la historia del misterio que ha comenzado a rondar a este pequeño pez.

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"Dicen que es el cambio climático. Con los calores han ocurrido estas cosas raras, antes aparecía más en la primavera, ahora es en invierno", asegura George Romero Martínez, quien, con más de 20 años de trajines pesqueros en la costa suroriental de Cuba, ha aprendido a leer el cielo, ocultarse en los esteros y darle tiempo al tiempo.
barco pesca-las-tunasÉl es el patrón del barco que mayor cantidad de machuelo captura en la UEB Pesca Guayabal, donde el 70 por ciento de sus entregas a la industria dependen de esta especie, y con ello el empleo de 236 personas.
El director de la entidad, Maykel Ramos Pérez confiesa la preocupación existente. "Tenemos el comportamiento histórico de esa variedad desde hace 15 años y el 2017 fue muy atípico. En enero y febrero no se pescó, en marzo un poquito y ya desde abril hasta la primera quincena de septiembre no se capturó nada, cuando los históricos decían que a partir de esa etapa es cuando vienen los brotes grandes. Entonces apareció con los tiempos de frío, pero ya en diciembre, aún con buenas condiciones, no hubo."
EL MAR ES PROFUNDO, PERO NO INFINITO
Las experiencias de los trabajadores de Guayabal confirman los resultados de varios estudios realizados en Cuba y que apuntan a que, desde la década de 1980, existe una ostensible disminución de las producciones pesqueras, como resultado de la contaminación ambiental, la sobreexplotación y el cambio climático.
Una indagación publicada en la Revista Cubana de Investigaciones Pesqueras, en la que se analiza la zona comprendida entre los golfos de Guacanayabo y Ana María, donde se ubica la UEB de Guayabal, señala que la productividad ha disminuido, tiempo se sobrepasa el nivel de captura máxima permisible, crece el número de barcos por kilómetro cuadrado y la mayoría de las redes carecen de la selectividad requerida.
Hasta hace menos de una década, las embarcaciones utilizaban artes masivas de arrastre, que propician graves daños al fondo marino. Tampoco existían zonas protegidas para que los peces pudieran desovar, ni cuotas de capturas para la recuperación de las poblaciones.
A esta realidad se suman otras inquietudes detectadas por la Oficina Nacional de Inspección Estatal (ONIE), adscrita al Ministerio de la Industria Alimentaria y que desde el 2015 asumió los deberes de inspección pesquera. Su director en Las Tunas, René Arias Borges, señala como preocupantes la contaminación de las aguas, la obstrucción de los ríos y la pesca indiscriminada.
"En el 2017 diagnosticamos como principales infracciones el uso de artes prohibidas por embarcaciones particulares, la captura de especies en peligro de extinción, sobre todo, quelonios y cocodrilos, así como el tráfico de producciones de interés de exportación sobre las que existe una veda", dice.
Con él coincide Adalberto Leyva Segura, biólogo marino y director de operaciones de la Empresa de Pesca de Las Tunas. "Estas labores furtivas son cotidianas y reales, con una seria afectación porque no están contratadas, utilizan artes no autorizados, capturan especies en peligro de extinción o con tallas pequeñas y no tienen cuotas de captura. De igual manera, sucede que hay personas que se amparan en licencias de pesca deportiva submarina para realizar una actividad comercial".

El directivo precisa que no existe el ánimo de impedir "que los habitantes de las comunidades costeras pesquen, porque eso forma parte de su cultura y desde que triunfó la Revolución estos han sido asentamientos priorizados, pero no se pueden extraer del mar recursos por encima de sus posibilidades de recuperación".
Otro asunto pendiente tiene que ver con la polución. De acuerdo con controles realizados por la ONIE, en sitios como la bahía de Puerto Padre, donde se implementan inversiones y proyectos para disminuir la carga contaminante, las acciones no han sido suficientes para minimizar el impacto; mientras que otro lugar como la cuenca Tana, en "Colombia", presenta contaminación por problemas en los sistemas de tratamiento de residuales del central azucarero.
¿POLLO POR PESCADO?
Para los cubanos resulta chocante que, en una isla rodeada de mar, cada vez sea más difícil consumir pescado. Este plato tan tradicional en la mesa criolla se ha vuelto casi un lujo y suceden hechos tan controvertidos como que, entre los productos normados por la canasta básica, se sustituya por el pollo adquirido en el exterior.
Un recorrido por varias pescaderías de la provincia evidencia que las ofertas son inestables, esporádicas y en pequeñas cantidades; sin embargo, cada vez ganan mayor protagonismo allí los productos de la acuicultura, aunque no cuenten con la aceptación de todos.
La situación de la red comercial es el resultado de las tensiones que están aconteciendo en la producción pesquera del país, e incluso, a nivel mundial, donde se aprecia una caída de las extracciones del mar y un incremento de los métodos intensivos.
"Actualmente trabajamos con las corridas, pero instauramos cuotas para que tengan tiempo de reproducirse y se captura solo la talla establecida. Así desarrollamos en el norte, las corridas de la cojinúa, el macabí, y en el sur, de la sierra y el pargo. Todo ello responde a normativas del Departamento Nacional de Regulaciones Pesqueras y de la ONIE", explica Leyva Segura.
Al mismo tiempo se introducen artes más amigables con el medio ambiente. Según nos dice Maykel Ramos Pérez, en Guayabal han eliminado el tranque y comenzaron a utilizar el chinchorro boliche y el chinchorro volapié y este año empezarán a trabajar con el palangre y la nasa, mucho más selectivos y sin provocar daños al lecho marino.
Allí también se aprecia un cambio en la cultura de la gente como resultado de la aplicación del Proyecto SOS Pesca, auspiciado por una ONG de la Unión Europea y el Gobierno cubano.
"Dimos seminarios, charlas e intercambios con los pescadores. Se acometió la reforestación del mangle, la introducción de nuevas artes, tecnología para las embarcaciones, un aula de capacitación y un laboratorio para la industria que es del Primer Mundo, pero lo más importante que nos dejó fue el conocimiento y el cambio de mentalidad, porque comenzamos a ver peces que se creían desaparecidos y en tamaños mayores", asegura el directivo.
A pesar de las buenas nuevas, los planes de escama en la provincia se encuentran en una etapa de techo productivo. Según estudios del Centro de Investigaciones Pesqueras, el potencial de captura estimado para la plataforma cubana, que incluye la gestión estatal y privada, asciende a 12 mil 300 toneladas. Esa cifra está muy alejada de etapas anteriores y no satisface las demandas de la población; sin embargo, pudiera disminuir mucho más en los próximos años sino implementan a tiempo medidas restrictivas.
Así se refleja en un informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) que señala un incremento de los cultivos fluviales y la maricultura, este último en fase experimental en Cuba, tratando de mantener el nivel alimentario de la población y a su vez disminuir la presión sobre las pesquerías.
Al respecto Adalberto señala que los principales crecimientos productivos de los próximos años estarán en la acuicultura.
"Se ha puesto en marcha un programa de inversiones para que el territorio llegue en 2023 a las mil 500 toneladas, más del doble de lo que actualmente se produce. Para ello se realizan acciones orientadas a aumentar las áreas de estanque en los 29 embalses dedicados a esta actividad en la provincia, el cultivo intensivo, sobre todo de claria, la diversificación de la industria y la introducción de especies como las tilapias y la langosta de agua dulce", asegura el máster en Ciencias de Desarrollo Agropecuario Sostenible.

Los planes abarcan la apertura o rescate de granjas ostrícolas en Puerto Padre, Manatí y Guayabal y la maricultura de almejas, pepino de mar y otras especies de crustáceos y peces mediante jaulas polidróficas. El propósito de este programa es que, la disminución de las capturas en plataforma se sustituya por el aumento de los cultivos intensivos en embalses y cerca del mar, más nobles, económicos y amigables con el medio ambiente, a pesar de los riesgos que plantea la introducción de especies exóticas que se pueden convertir en invasoras.
Más allá de la buena voluntad de estas iniciativas, su éxito pasa también por el tratamiento oportuno a la cultura gastronómica de la población, la calidad de los productos que lleguen a los mostradores y la sostenibilidad de las acciones de control sobre la pesca furtiva, para impedir la proliferación de ilegalidades.
El incremento de la acuicultura y la maricultura no implican una renuncia a la pesca en plataforma. La disminución de los índices de captura en el mar apunta a propiciar una recuperación de las variedades de peces que viven en nuestras aguas, en lo cual influyen también otras medidas para la protección de estos frágiles ecosistemas. Una de las acciones más importantes es la aprobación de la política del Estado y el Gobierno cubanos para la pesca, la cual, como parte de su implementación, incluye la actualización de varios decretos ley y la aprobación de nuevas legislaciones.

Al respecto, René Arias Borges, explica que el país vive un reordenamiento de la pesquería en todos los sentidos como parte de la implementación de esta política. El experto señala que en la última década se han aprobado varias normativas para la protección y mejor uso de los recursos marinos.
"Con el propósito de minimizar las capturas furtivas, en el 2009 se realizó un proceso de ordenamiento de la pesca comercial privada. Las embarcaciones particulares ahora están tributando en gran medida a las empresas mediante contratación. En Las Tunas, por ejemplo, tenemos 132. Ya el país eliminó el arrastre y existen regulaciones para el chinchorro, además de que se establece su número, extensión de mallas, cantidad de anzuelos, cuota de captura, talla, zona de actividad y temporada, tanto para privados como para estatales", precisa Arias Borges.
SALVAR LA MAR
pesca-puerto-manati¿Habrá que renunciar al pescado de mar? ¿Acabará el pollo por imponerse en las pescaderías también? Si se actúa con irresponsabilidad y permisibilidad, de pronto pudiera resultar posible la ironía de ser una isla rodeada de mar en la que un pez en la mesa se convierta en rareza.
Durante la investigación para este reportaje, por ejemplo, nos encontramos con muchos pescadores, e incluso directivos, que critican la creación de áreas protegidas en lugares como las bahías de Malagueta y Nuevas Grandes, donde habitualmente se realizaban pesquerías, y en las que hoy está prohibida esta actividad. Desconocían así que iniciativas de este tipo constituyen una inversión ecológica a largo plazo que, de acuerdo con el Fondo Mundial para la Naturaleza, por cada dólar invertido para crear áreas marinas protegidas se obtiene el triple de beneficios a través de factores como el empleo, la protección de la costa y la propia pesca.
De igual forma, respecto a las producciones de la acuicultura o la ostricultura, aún existen prejuicios en la población, por lo que el desarrollo de los planes de inversiones en estos segmentos debe acompañarse de una estrategia para la inocuidad de los alimentos, la inserción en la gastronomía tradicional de estos platos y el manejo adecuado para que no se repitan experiencias lamentables como la de la claria, convertida en una voraz especie exótica invasora.
Salvar a los peces que existen en la plataforma cubana es un asunto vital para la seguridad alimentaria, pero también para el equilibrio de los frágiles ecosistemas marinos, que constituyen, además de sustento nutricional, la primera barrera defensiva contra el aumento del nivel del mar y las inundaciones por huracanes.
Si de pronto desaparecieran masivamente estas especies ello implicaría un costo social para los habitantes de los poblados costeros, que ante la falta de empleos se verían en la necesidad de emigrar hacia otros lugares. ¿Qué sería entonces de la vida de hombres de mar como George y los pescadores de Guayabal?

Galería de imágenes comunidad de Guayabal, Amancio, Las Tunas:

Recorrido Sur, Las Tunas

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