Acompañadas de las tazas de café, María Karla y Roxana conversan animadas. Miran fotos en la Internet y sonríen. Con apenas una pregunta nos cuentan de un tirón todas sus consideraciones del sitio.
"Nos gusta mucho venir aquí. Siempre quedamos con otras amigas para conversar, y de paso aprovechar la Wifi. En realidad no nos agrada el sabor del café que preparan, pero el lugar es muy acogedor, tiene estilo, es un sitio sin edad y muy popular", comenta Roxana, a nombre de las dos.
María del Carmen, en las cercanías del recinto, considera que la comida allí no es buena. Dice que el cocido de maíz no es ni parecido a como describen en la carta. El día que ella lo ordenó estaba lleno de gordos y apenas pudo comerse el maíz. Añade que existe muy poca variedad de platos fuertes.
Luis Manuel y su esposa esperan para almorzar en el restaurante. Es la segunda vez que visitan La Esquina. Aseguran que en la primera ocasión entraron al salón al mediodía y salieron casi a las 3:00 pm. Les gustó la comida, a pesar de la poca variedad, pero unos amigos les comentaron que han mejorado bastante en la elaboración y han ampliado el menú.
"Este lugar no tiene nada que envidiarle a ningún centro de otra provincia -puntualiza Luis Manuel-. Es una lástima que después de una inversión tan grande no se aproveche mejor. Creo que han de optimizarse los servicios porque la instalación debería ser insignia, el rostro de la gastronomía tunera".
EN MANOS MUY JÓVENES
Ariel Ernesto Rodríguez Góngora conoce al dedillo cada pedacito del inmueble. Camina constantemente de un lado para otro tratando de no descuidar ningún detalle. Su condición de administrador del polifuncional es un reto que le demanda mucho tiempo y dedicación, y él lo sobrelleva con seriedad a pesar de contar con 27 años.
Tras los micrófonos de 26 Digital le planteamos las inquietudes de cómo funciona realmente la unidad y qué cuestiones concretas limitan a la hora de brindar atención.
"En los primeros días -comenta Ariel- recepcionamos opiniones negativas en el buzón de quejas y sugerencias, sobre todo del área del restaurante y la cafetería, asociadas a la mala elaboración. Eso nos alarmó y nos hizo tomar medidas urgentes para corregir los errores.
"Es cierto que la mayor parte del personal es muy joven y sin suficiente experiencia. La edad promedio es 23 años. Así que comenzamos enseguida a capacitarlos en la Asociación Culinaria y en la escuela de Comercio y Gastronomía. Hemos sido muy exigentes con su superación y los resultados ya inclinan la balanza a nuestro favor.
"También recibimos con asiduidad a un chef internacional que viene a nuestro restaurante y corrige errores, comparte recetas, plantea otras maneras de cocinar e inspira a los maestros cocineros.
"Recientemente, hemos ampliado la cantidad de platos a partir del maíz. Además de las variedades de tamales, el cocido y el arroz con maíz, ahora se elaboran frituras, majarete, harina y tamal en cazuela.
"Con respecto a la demora del servicio, no hemos mejorado mucho y la cuestión obedece a que nos limita considerablemente la capacidad de fuego. La cocina solo cuenta con un fogón industrial, más dos domésticos de dos y cuatro hornillas. Después que se termina de cocer los tamales en el fogón industrial es que podemos comenzar a hacer el arroz con maíz. Por más que intentemos adelantar, las condiciones objetivas no lo permiten.
"Desde el principio se hizo el pedido a Comercio de otro fogón industrial doble y nos asignaron uno que está todavía en el taller. Esperamos que muy pronto ya comience a funcionar. Cuando esto suceda tendremos cobertura para ofertar dos vueltas de cena, a las 6:00 pm y a las 8:30 pm, pero por el momento solo podemos atender una ronda.
"Parecido sucede con la cafetería. Apenas contamos con una cafetera de 20 tazas y como la afluencia es constante tenemos que usar el colador para agilizar las entregas. Naturalmente, el café no tiene el mismo sabor. Hasta ahora solo hay en carta seis variedades y nos gustaría ampliarnos, pero para eso resulta indispensable una máquina especializada. El confort del local amerita un mejor café.
"Nuestro colectivo es muy competente. Poseemos un gran sentido de pertenencia. Nos agrada que las personas escriban sus sugerencias para perfeccionarnos y lograr el más completo servicio".
DEUDAS Y RETOS
La Esquina recauda diariamente alrededor de ocho mil pesos y ciertamente goza de popularidad entre los tuneros y foráneos. Sus áreas despuntan por la decoración novedosa, fresca y a la vez intimista, la belleza del mobiliario y el confort.
Entre los usuarios que se acercan cada día a la cafetería-restaurante abundan criterios que convergen en la necesidad de mejorar, agilizar los servicios y ampliar, por ejemplo, la variedad de vinos, pues las tres cavas apenas cuentan con cuatro tipos de este producto.
Urge además, acondicionar la unidad con el equipamiento necesario para cumplir con las entregas para las que fue diseñada. Tras una inversión tan cuantiosa resulta indispensable lograr los máximos niveles de producción.
El polifuncional ya es un pedacito importante de la arquitectura tunera. A pesar de haber generado tanta polémica en sus inicios por la restructuración del local, la mayoría de las voces concuerdan en que La Esquina es una ganancia indiscutible para la ciudad, una opción que, con adecuados recursos, puede situarse en la preferencia de los comensales.


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