Martes, 18 Diciembre 2018 07:27

Una comunidad hecha surco y hogar

Escrito por Yuset Puig Pupo
Una comunidad hecha surco y hogar Fotos: ReyLópez.

Puerto Padre, Las Tunas.- A lo lejos parece una edificación normal, otra escuela más en el campo del conocido estilo Girón. Ya con un pie en la escalera, una advierte que lo distintivo allí no está en las paredes de concreto, sino en el zumbido peculiar de una comunidad que se ha vuelto casi familia.

Martha Isabel García me guía por los pasillos. Los ojos se dejan engañar por la inmensidad y la travesía parece interminable. La administradora rememora que la vida jugó con su suerte, pues por esos mismos pisos lustrados ella se abalanzó, cabeza revuelta, hace ya décadas cuando comenzó el séptimo grado de su escolaridad.
comunidad-gayol3Martha no deja de invocar a los azares. La cuestión es que el conocido preuniversitario de Veguita, en las cercanías de Vázquez, estuvo mucho tiempo inutilizado y los representantes de la Agricultura en el territorio decidieron readaptar el lugar y crearon 77 apartamentos muy confortables, para favorecer a las familias directamente vinculadas con las faenas en los surcos.
"Hace ya cuatro años se creó la comunidad agrícola Fernando Chenar Piña -me cuenta Martha que más que administradora se me antoja una legendaria ama de llaves, a la que no escapa el mínimo recoveco-. Entonces el sueño de muchas personas se hizo realidad, pues de un pequeño bohío pasaron a vivir aquí, en las mejores condiciones.
"Por supuesto, las casas son medio básico. Pero el nuestro no es solo un edificio más. Aquí tenemos todos los servicios garantizados. Basta abrir las llaves para consumir el agua. Contamos con un consultorio bien equipado. El médico y la enfermera gozan de sus apartamentos. También hay una farmacia, bodega, carnicería, escuela y una guardería.
"Mis días no alcanzan para cuidar del lugar. Tengo una casa en Vázquez, pero mi esposo me siguió hasta la comunidad y le he dicho muchas veces que creo que no voy a regresar allá. Después que me jubile si lo permiten voy a quedarme en Veguita. Este aire huele más limpio, aquel ya no se siente mi hogar...cultivos-gayol2
"Aquí ha pasado de todo. Imagínate que vinieron personas de muchas partes de la provincia en busca de viviendas. Gente muy diferente, entre caracteres y sentimientos de repente se volvieron vecinos. Y eso se dice fácil, pero la convivencia no lo es.
"Hubo sus asperezas y más. Pero como todos somos campesinos de alguna forma hablamos un lenguaje común y nos adaptamos a vivir en comunidad. Ahora un problema es de todos, una enfermedad se lamenta en colectivo. Los jóvenes se han enamorado e, incluso, se han reagrupado algunas familias".
A Ana Guevara la encuentro a la salida, con una mirada dulce que me recordó a ratos los ojos de mi abuela. Me cuenta que toda su vida tuvo apenas una casita de tablas con techo de guano y teja infinita. Cada vez que anunciaban un ciclón ella y su esposo se ponían la mano en la cabeza. Ahora desde su sala desafía el clima y tiene un agradecimiento de esos que no caben en las frases hechas.
Su compañero Nelson Gamboa es usufructuario. A espaldas curtidas se enfrenta al surco, aunque ya no es muchacho. Pero el compromiso de la comunidad es también con la tierra, y con la necesidad de producir todos los días, sin horarios, fines de semanas e, incluso, lejos de los años mozos.
                                      UN POLO PRODUCTIVO QUE CRECE
En el territorio, a la par de mejorar las condiciones de viviendas de los trabajadores de la tierra, se impuso la pretensión de crear un polo productivo que aglutinara toda la fuerza de trabajo disponible y echara al frente la producción de alimentos.
Ulises Vega, especialista en cultivos varios, me asegura que el emprendimiento ya deja ver sus resultados, pues los 78 trabajadores, entre ellos 42 usufructuarios, se enfrentan al campo sin temores y una buena parte del tomate y el plátano macho que disfrutamos en la capital provincial proviene de aquellos lares.cultivos-gayol3
"El polo cuenta con alrededor de 500 hectáreas, de ellas 375 están cubiertas en estos momentos y un poco menos de la mitad permanecen bajo riego gracias a siete máquinas", puntualiza el representante de la Agricultura.
"Nos distinguimos por la producción del plátano macho. Esta tierra tiene la tradición de ser óptima para ese cultivo. Hemos alcanzado rendimientos de 12 toneladas por hectárea. Además, tenemos sembrado burro, yuca, hortalizas, frijol y maíz.
"En la finca estatal la mayoría del terreno se dedica al cultivo del plátano. Hasta la fecha se han entregado 128 toneladas de esta vianda y aún queda la mitad de los sembrados por cultivar".
Envuelto en su tierra rojiza encontramos a Enerio Hernández, aunque ese nombre dice poco y por los alrededores todo el mundo lo conoce como Chachi. El campesino de 45 años es uno de los usufructuarios que ha puesto en alto el nombre del polo Jesús Suárez Gayol.
comunidad-gayol2Me cuenta que gusta de la vida en el campo. Viene de una estirpe de "guajiros" y le enseñaron que el surco siempre da frutos, pero deben venir acompañados del sudor en la frente y las buenas decisiones.
A Chachi le gusta sembrar fuera de tiempo, adelantar las cosechas en busca de mejores precios. Por esta razón ya está cosechando tomate y asegura que los rendimientos se han ido por encima de las 60 toneladas por hectárea.
Asegura que pretende seguir repitiendo sus mismas fórmulas, pues hasta ahora le han dejado buenos dividendos y, además, piensa aventurarse en la siembra de frijol.
Los suelos allí tienen un color muy vivo. Entre plantaciones de boniato, plátano burro, maíz y tomate, la imagen que proyecta Veguita es de prosperidad. El polo ha sabido aglutinar las viejas y nuevas formas de producción, siempre en función de hacer parir a la tierra y colocar mejores productos a la mesa de los tuneros.

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Post comentado como Invitado

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  • Invitado - JUAN CARLOS

    YO ESTUDIE EN ESA ESCUELA EL OCTAVO

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  • Invitado - Jge

    Deberían aprovecharse todas las instituciones de ese tipo para ese fin. Magnífica idea. FELIZ y próspero año 2019 a todos. Saludos!!!

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  • Invitado - Keurys

    Yo estudié del año 1984 a 1987, la enseñansa media superior es decir el pre universitario, convivimos estudiantes provenientes de secundarias de puerto padre, vazquez y quedaban en duodecimo grado algunos que recidian en manatí.
    en una sección del día dabamos clase y en la otra participamos en la producción de alimentos.
    una experiencia inolvildable, muy formativa.
    Un saludo a todos los compañeros de estudios hoy no recuerdo muchos de los nombres pues han pasado 30 años, pero todavía tengo amifgos de aquella epoca y nos comunicamos por diferentes vías.
    El director Calsadilla todos los debemos recordar, mis profesores de matematicas, Julio y Piter con este último mantengo comunicación frecuente, el profe de geografia Peña Pino y muchos otros a los que le agradesco su formación.
    muy agradable ver que se recuperó la instalación y se utilizó para mejorar la vida de personas y con fines productivos.

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  • Invitado - Keurys

    AH y un especial recuerdo de la secretaria del centro Aurorita, alfabetizadora junto a mi mamá y que me acogió como un hijo. nunca la olvidaré

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