Domingo, 11 Marzo 2018 05:21

El nuevo Parlamento

Escrito por José Armando Fernández Salazar

Las Tunas.- La elección de los integrantes del nuevo Parlamento cubano supone la apertura de una etapa novedosa en la historia de la Revolución. Ante la ausencia física del Comandante en Jefe Fidel Castro y la culminación del segundo mandato de Raúl, el cargo de presidente de los Consejos de Estado y de Ministros recaerá en una persona que no será uno de los dos líderes de la gesta iniciada en 1959.

Si bien en la nación, por su sistema político, predomina la toma de decisiones colegiadas, el hecho no deja de ser importante para todos los ciudadanos. Y es que con este acto se profundiza el proceso de continuidad del proyecto socialista, el cual implica que quienes asuman las responsabilidades ostentadas una vez por integrantes de la llamada Generación Histórica, sean fieles a los principios esenciales de la Revolución.

Hablamos de un suceso que, como expresara el propio Raúl: "Es un condicionamiento político ideológico de la fuerza revolucionaria para un momento histórico que va a vivir este país y ya estamos preparados para el cambio. Nuestra confianza en el Partido, en su dirección, hará que sea un proceso muy importante en el país, pero un proceso natural".

En ello también es primordial la conformación de los documentos rectores de la actualización del modelo económico y social cubano, entre estos, los Lineamientos, los objetivos de la I Conferencia del Partido, la Conceptualización y las Bases del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta el 2030. Todos refrendados popularmente y aprobados en el VI y VII congresos del Partido.

El Parlamento que votamos este domingo tendrá no pocos desafíos. En lo económico deberá legislar y controlar para que la implementación de nuevas medidas no implique la apertura de una brecha social en la Isla. Entre esas acciones aparecen, por ejemplo, la unificación monetaria, el incremento de la inversión extranjera o la ampliación del rol de otras formas de gestión de la propiedad más allá de la estatal. Además, quizás sea esta la legislatura que deba preparar el camino para la reforma constitucional anunciada repetidamente por los máximos dirigentes del Partido y el Gobierno en el país.

El contexto en que deberá desenvolver su gestión es complejo y adverso. En la región existe una contraofensiva de la derecha que nuevamente intenta aislar el ejemplo para los pueblos que es la Revolución, mientras en los Estados Unidos se encuentra una Administración que exacerba el lenguaje belicista y retoma prácticas y políticas de la Guerra Fría.

Por esa realidad es que en esta oportunidad la frase de voto por Cuba, que convoca a los millones de cubanos que acuden a las urnas este domingo, tiene un significado especial. El apoyo popular que recibirán los 605 diputados electos será la primera fortaleza del nuevo Parlamento. Allí aparecen integrantes de todos los sectores de la sociedad cubana y entre ellos, más del 47 por ciento son delegados de circunscripción, y, por tanto, todos los municipios del país tendrán representación en ese Órgano con al menos dos diputados, y uno de ellos de ascendencia municipal. Esa constituye otra virtud.

Los diputados que elegiremos este domingo serán investidos del poder popular no para legislar a favor de una élite, como ocurre en otros lugares que critican el modelo cubano de democracia, sino para, como dijera Fidel: "Primero, estén íntimamente vinculados con el pueblo, emerjan del pueblo, tengan el apoyo del pueblo, y se consagren enteramente a trabajar y a luchar por el pueblo y por los intereses del pueblo".

Visto 1898 veces Modificado por última vez en Domingo, 11 Marzo 2018 12:56

Escriba su comentario

Post comentado como Invitado

0
  • No comments found