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Washington.- La continuidad de las políticas antihaitianas en las administraciones de Donald Trump y Joe Biden refleja una larga historia de hostilidad bipartidista hacia solicitantes de asilo y migrantes de ese país, advirtió hoy el periódico Houston Chronicle.

Las más recientes imágenes de agentes de la Patrulla Fronteriza a caballo reprimiendo a haitianos en Del Río, Texas, galvanizaron a la nación y desataron la indignación, pero la violencia y el racismo contra ellos nunca se limitó a esos hechos, indicó el rotativo.

El secretario del Departamento de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, aunque se comprometió a investigar "'la conducta de determinados individuos" de la Patrulla Fronteriza, se negó a reconocer el acto de violencia mucho más grave de la Administración Biden al negarse a escuchar las solicitudes de asilo y expulsar casi cinco mil haitianos.

En el extenso artículo, el autor hace un recorrido histórico desde la década de 1970 del pasado siglo cuando un número creciente de haitianos que huían de la dictadura de Jean-Claude Duvalier, respaldada por Estados Unidos, comenzó a llegar al sur de Florida.

Los funcionarios de la administración del entonces presidente James Carter idearon el llamado Programa Haitiano en 1978, que encerraba a los recién llegados en cárceles locales, les negaba el permiso para trabajar y aplicaba una denegación general de sus solicitudes de asilo, argumentó.

Este trato -comentó el periodista- contrastaba con "la cálida acogida que el Gobierno estadounidense dispensó a los solicitantes de asilo cubanos de piel más clara" que llegaban al país de forma ilegal.

A principios de la década de 1990, la campaña de la Casa Blanca de exclusión de los haitianos y de denegación de asilo dio un giro aún más mortífero, apuntó el material.

En 1991 -explicó- el presidente George H.W. Bush adoptó el programa de interdicción establecido por la Administración Reagan.

Durante décadas nada cambió con los haitianos y como presidente, Donald Trump redobló estas estrategias, subrayó la opinión.

Cuando la pandemia de Covid-19 se instaló el año pasado, el republicano utilizó la emergencia de Salud Pública como pretexto para mantener fuera a los extranjeros no deseados y no deseables, desplegando el Título 42, una ley que permite la exclusión y expulsión de los migrantes y solicitantes de asilo sin permitirles presentar su pedido, agregó.

Aunque el Gobierno de Biden prometió romper con la era Trump introduciendo políticas de inmigración "justas y humanas", ha adoptado las herramientas de su predecesor, incluido el Título 42, afirmó.

Por eso, a menos que la Administración Biden abandone su campaña de expulsión masiva y reconozca su obligación de dar a los haitianos audiencias de asilo justas, será recordada simplemente por continuar la larga y despreciable tradición de violencia racista y antihaitiana.