Desde ese punto de vista, quienes trabajan y viven de la tierra están de plácemes. Mas, su estado anímico da un giro de 180 grados cuando observan que el exceso de humedad en los campos compromete, de manera significativa, la siembra de todo tipo de cultivo.
En tal sentido, la situación se presenta, en extremo tensa para los trabajadores del sector azucarero si tenemos en cuenta que de las 11 mil 361 hectáreas inscriptas en el plan de siembra de caña de primavera, solo han sellado dos mil 323.
Ante semejante atraso y dado al poco tiempo disponible para que cierre el primer semestre, ninguna unidad productora puede darse el lujo de esperar a que la humedad se esfume por completo para poner en función de la tarea el grueso de la fuerza laboral.
Sería iluso de mi parte pretender que a estas alturas, cuando apenas faltan días para que concluya el semestre o la campaña de primavera, la provincia borre una diferencia que sobrepasa las nueve mil hectáreas.
Pero lo que sí sería censurable es que haya unidades productoras que permanezcan estáticas, esperando por una mejoría total y completa de las condiciones del terreno, pudiendo hacer algo en favor de la misión.
Al hacer esta observación mi mente se remonta a junio del 2002, cuando los majibacoenses, inmersos en una situación similar, sustituyeron los tractores y las carretas por carretones y yuntas de bueyes, ejemplo fehaciente de tenacidad y esfuerzo.
Entonces, ellos prefirieron ir paso a paso antes que no dar ninguno, pues según su criterio, vale más un surco sembrado que uno por plantar. Esa es la máxima que todos los agricultores deben aplicar, sin excepción, mientras los campos permanezcan saturados de humedad.
De ahí la necesidad de rescatar y poner en función de las plantaciones cuantos medios de tracción animal radiquen en el radio de acción de cada unidad, lo que unido al esfuerzo que dedica el territorio a la reconstrucción de carretas y la posible variante de utilizar combinadas para el corte de semilla, son acciones que deben propiciar el incremento paulatino de la siembra, más si las condiciones climatológicas continúan mejorando aquí.


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