Según Ernesto González Sotolongo, subdirector ejecutivo de esa iniciativa financiada por la Unión Europea, para la aplicación de la misma, en el país fueron seleccionados seis municipios de cuatro provincias que en el caso de Las Tunas, se priorizó a "Amancio".
A partir de un diagnóstico fueron escogidas personas con discapacidad aptas para realizar labores en el sector no estatal de nuestra economía y dispuestas a enfrentar la misión.
En esta localidad ocho son los beneficiados por el Proyecto Vida Plena, quienes recibieron una donación de herramientas y equipos para modalidades como la carpintería, albañilería, elaboración y venta de alimentos ligeros, además de lavandería.
Talleres de especialización en consejos populares también se insertan entre las acciones del mencionado proyecto que busca la independencia económica de las personas beneficiadas, favorecer la eliminación de barreras de todo tipo y la erradicación de estigmas discriminatorios.


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