Era el cumpleaños del entregado veterano de la Guerra Civil. La idea fue bien acogida por condados y ciudades, pero solo la festejaron por primera vez en 1910, en Spokane. El presidente Calvin Coolidge en 1924 apoyó el proyecto y se establece el Día Nacional del Padre. En 1966 su homólogo, Lyndon Johnson, firma el documento que dedica el tercer domingo de junio a esa ocasión.
La mayoría de las naciones del continente americano lo asumen así. Sin embargo, en países de origen católico como España, Bolivia, Honduras y Portugal se vincula con la Festividad de San José, padre de Jesús de Nazaret, y lo conmemoran el 19 de marzo. En todas las latitudes, los regalos marcan encuentros familiares, amistosos o sociales para reconocer la entrega y el amor.
Otras tierras como Brasil, lo festejan el segundo domingo de agosto. Alemania realiza su Der Vatertag (Día del Padre) el 21 de mayo y República Dominicana, el último domingo de este mes. Siempre la tradición involucra a los abuelos, esos pilares mayores que igual acogen con orgullo y cariño a la descendencia familiar y son muy queridos y respetados.






















Escriba su comentario
Post comentado como Invitado