Ubicado en territorio del municipio de Manatí, resguarda desde mayo del 2005 el Campismo de igual nombre, que apuesta por cautivar a quienes desean alejarse del cotidiano estrés con una modalidad recreativa que incluye el turismo de naturaleza.
Un feliz ambiente estival, de descanso y recreación sana, son los atractivos que logra este verano 2017 el centro recreativo para que sus visitantes decidan disfrutar de la piscina natural, andar la cima y acogerse a diversas opciones de esparcimiento.
"Esto está buenísimo", me dijo un muchacho alegre, y una antigua amiga de estudios, devenida capitalina, confirmó su regreso a disfrutar de las vacaciones en la tierra natal, en un lugar al que visitó por tercera ocasión.
Los intensos días de ocio llegaron al Cerro después de los sinsabores de varios meses presentando dificultades con el suministro de agua, complejo panorama para una instalación que ahora abre todo el año con sus 196 capacidades.
"El 29 de junio fue que estabilizamos el servicio después de muchas roturas de la bomba que nos permite subir el agua de un pozo que nos queda a 300 metros", dijo a Tiempo21 Yoider Ricardo Rodríguez, director del Campismo.
"Ya estamos listos y cumplimos los planes en julio, y lo haremos en agosto. En septiembre tenemos prevista la reparación de algunas cubiertas, ejecución que haremos sin cerrar los servicios", precisó Ricardo Rodríguez.
Las cabañas están equipadas con camas personales, literas, televisor, ventilador, baño y agua corriente, y no ha faltado allí un fuerte proceso de embellecimiento, aunque podían tener mayor confort, como actuales entidades del Ministerio de Turismo.
Para este verano, explica Aniel Hechavarría Pupo, subdirector de Servicios, continuaron elevando la calidad en el alojamiento, la recreación y las ofertas gastronómicas.
"Yo diría que es buena la satisfacción de los clientes. Los abastecimientos en moneda nacional son aceptables. Tenemos muchas ofertas. Hacemos pizzas y siempre la tablilla de la cafetería está llena", detalló.
En cuanto a las pasadías, modalidad de visita a la instalación por un día, muy demandada, declaró que este verano no tienen posibilidades de asegurarlas, porque el área de baño admite 204 bañistas, y está solo a disposición de los campistas con reservaciones.
"El agua de la piscina siempre está limpia. Tenemos los productos necesarios, y una aspiradora. En el municipio de Manatí hay solo dos piscinas y la limpieza de la nuestra es óptima, la garantizamos, junto al servicio de salvavidas", confirmó Hechavarría Pupo.
Ponderó, además, que se compraron para la etapa vasos, platos para diversos usos, copas, cuchillos y tenedores, y fue renovado el restaurante, cambios acompañados de la buena elaboración de la comida reconocidos por los campistas.
LOS ENCANTOS DEL CERRO
De las seis instalaciones de la Empresa de Campismo Popular en Las Tunas, el Cerro de Caisimú es emblemática por su geografía, aunque dispone de servicios similares: restaurante, cafetería, pista de baile, áreas de juegos y recreación.
La diferencia es que visitar el lugar es como escalar montañas, porque para llegar a cada uno de sus sitios hay que superar los cerros. Bajar y subir empinados accesos y desde cada punto se puede observar el valle, reverdecido por estos días a pesar de la intensa sequía que afecta a la provincia.
La arquitectura del lugar, dicen que simula una aldea taína y los visitantes conocen al llegar la leyenda del valiente indio que luchó contra la colonización española y que se llamaba Caisimú, nombre que hoy identifica a la colina.
Víctor Marrero Pupo, historiador de Las Tunas, confirmó que hasta ese sitio el mayor general Vicente García González, el León de Santa Rita, trasladó su campamento mambí en 1871.
También sorprende a los vacacionistas la pequeña capilla, dedicada a la Virgen de la Caridad del Cobre, que al triunfo de la Revolución Cubana en 1959 una residente erigió en tributo prometido si vencían los rebeldes, juramento que cumplió a inicios de la década de los años 60 del pasado siglo.
Con sus encantos, y 12 años de fundado, el campismo Cerro de Caisimú hace galas este verano 2017 del sentido de pertenencia, unidad y eficiencia que identifican a su colectivo laboral.
Esperan poder comercializar la entidad el resto de los meses del año, para ello se perfilan entre los preferidos en el territorio.
UN VERANO DISTINTO, EN SEPTIEMBRE OTROS RETOS
Cuando culmine agosto, y con él la etapa estival más esperada en Cuba, los principales directivos de la instalación tienen la seguridad de culminar con cinco mil 900 campistas.
"El centro despertó mucho interés entre los vacacionistas este verano 2017, y las encuestas le aseguran un alto índice de aceptación", según afirma Elvira Ricardo Castro, directora de la Agencia Cubamar en Las Tunas.
"Nosotros vendemos todas las capacidades del Campismo en Las Tunas y del Cerro elogian los visitantes mucho el esparcimiento, el alojamiento y la gastronomía", precisó.
La importante ruta recreativa será menos demandada cuando en septiembre inicie el curso escolar, por esa razón el director Yoider Ricardo Rodríguez reitera que se esmeran en preparar opciones para todos los públicos.
Confirmó que la comercialización de dos cabañas con mejores condiciones en moneda libremente convertible se mantendrá, como alternativa para quienes tengan esa posibilidad en el orden financiero.
Aspiran, dijo, a que muchos regresen los fines de semana y a mantener la instalación como sede de eventos y visitas dirigidas.
La diversión no se detiene en el Cerro de Caisimú. En la elevación la brisa disipa el calor veraniego, y de regreso a la redacción periodística satisface que por allá arriba las cosas anden bien.
- No comments found


Escriba su comentario
Post comentado como Invitado