Ya en fase de alarma ciclónica tienen un importante protagonismo los cerca de 179 médicos movilizados en los centros de evacuación con que cuenta Las Tunas. Sitios que priorizan la atención a los niños, ancianos, encamados y muy especialmente, a las embarazadas.
En estos lugares disponen de todos los recursos necesarios y el personal de Salud cuenta además con reservas de los medicamentos controlados para quienes no lleven hasta allá los que consumen ante la hipertensión, la diabetes u otras afecciones crónicas no transmisibles, y puedan continuar sus tratamientos sin dificultad alguna.
Las autoridades sanitarias insisten en la importancia de mantener la disciplina y consumir agua potable, proveniente de fuentes de abasto no contaminadas, así como en la utilización del hipoclorito de sodio. Toda la familia debe cooperar para evitar brotes diarreicos o de otras dolencias.
Las áreas de Salud mantienen los servicios indispensables activos y se refuerzan los cuerpos de guardia de urgencia de los hospitales y policlínicos de toda la provincia, prestos ante cualquier eventualidad.
Salir airosos de este poderoso fenómeno, ya definido como el huracán más potente de cuántos se han formado en la cuenca del Atlántico, es tarea compleja, para eso se trabaja con entrega y organización, nadie lo duda, desde la Salud Pública en Las Tunas.
- No comments found


Escriba su comentario
Post comentado como Invitado