Según Eduardo Vázquez, jefe de la brigada de ejecución en el área de esterilización, la entrada tardía de algunos recursos provocó atrasos en la terminación. "Se cambió el falso techo y el enchape, solo falta el de las mesetas y una parte de las paredes del salón central. No fue necesario sustituir el piso porque se mantiene bien conservado".
Carpinteros, albañiles, plomeros... integran un equipo que labora unido para lograr la calidad en la construcción. Así declaran a 26 Digital algunos de los trabajadores.
"Colaborar con obras de la Salud ha sido una gran experiencia. Hasta el momento hemos enchapado alrededor de 370 metros cuadrados de paredes. Aquí el calor es insoportable, pero nos esforzamos para garantizar un buen resultado", refiere Reynier Guerrero.
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Muy cerca se encuentra Yoeni Tamayo, quien coincide con el criterio de su colega. "Hemos hecho todo al detalle con una técnica apropiada, ya falta poco para culminar el local, que es imprescindible en el funcionamiento del hospital. Deseo que sepan ap
rovechar las nuevas condiciones para brindar una mejor asistencia".
Lainies Soto García, técnica de la obra, confirma la calidad de los materiales y de las acciones constructivas. Y agrega: "Está previsto climatizar este espacio que ya cuenta con modernos equipos de autoclaves para esterilizar los instrumentos médicos".
La faena continúa y el sudor empapa los cuerpos de quienes allí, dejarán su huella para el futuro.
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Trabajadores por cuenta propia tienen la misión de devolver la vitalidad a un servicio esencial en la instalación hospitalaria que ya acumula 37 años de existencia.
"Nuestro colectivo -refiere Orlando Osorio Reyes- está integrado por 10 obreros, entre ellos plomeros, carpinteros y electricistas. Inicialmente se pretendía realizar un mantenimiento, pero luego llegó el presupuesto y lo destinaron a esta inversión.
"Hemos realizado el enchape y la carpintería de madera se sustituyó por cromado de aluminio que es más funcional y duradero. Lo más difícil ha sido el falso techo porque la colocación del pladur requiere mayor rigor. La plomería también ha llevado gran esfuerzo por la existencia de muchos salideros y filtraciones".
Osorio afirma que no ha sucedido desvío de materiales para beneficio propio. "Sabemos que si se hace un mal trabajo hay que repetirlo sin cobrar, y además entregar el recurso que se utilizó en ello".
Si bien la remuneración es decorosa, algo más los inspira a ponerle corazón. "Aquí somos una familia que se empeña en darlo todo. Vale la pena cualquier sacrificio por esta obra tan humana que favorece al pueblo", expresa emocionado Luis Santana.
Casi sin detener la faena otro de los cuentapropistas, José Martínez, enfatiza: "Mucho ha invertido el Estado en esta restauración. Nuestra responsabilidad es construir con calidad, pero corresponde a todos cuidarlo para que perdure".



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