Una de esas maestras es María de los Ángeles Cabrera Licea, licenciada en Pedagogía desde hace 18 años, de los cuales lleva 11 en este centro escolar.
María parece una mujer tímida, pide antes de comenzar la entrevista que le haga preguntas que sepa responder, pero una vez que empieza a hablar, es como si su historia fuera una clase maravillosa, cuenta cada uno de los detalles de su propia vida como si impartiese la asignatura más interesante del mundo, siempre optimista.
Le doy todas las materias a un grupo de quinto grado y he tenido numerosos logros por mi trabajo; he llevado a varios estudiantes a concursos nacionales, pero creo que mi mayor empeño ha sido la formación de valores en ellos y contribuir a convertirlos en dignos patriotas, continuadores de la obra de la Revolución, comenta.
La mujer hoy en día se desempeña -amplía la pedadoga- en varias esferas, y yo creo que soy una de esas féminas. He combinado mi vida personal con la laboral para que nada me impida sentirme realizada también en la comunidad.
Y es que esta maestra resultó una de las 468 mujeres nominadas a la Asamblea del Poder Popular en el municipio de Las Tunas el pasado año, votaciones tras las que quedó electa por segunda vez como delegada de la Circunscripción 19, del Consejo Popular 15.
Ella narra que en la comunidad ha tenido diferentes tareas, como organizadora y vigilante en los Comités de Defensa de la Revolución y en las filas de la Federación de Mujeres Cubanas desde los 14 años, pero de ser elegida el próximo mes de marzo delegada a la Asamblea Provincial del Poder Popular -está nominada-, eso elevará su nivel de responsabilidad.
He sido una delegada que se concientiza y familiariza con los problemas de los vecinos, con sus dificultades personales y sociales, visito a los discapacitados y a los casos más desfavorecidos, y cuando necesitan algo siempre voy a dar mi apoyo, porque muchas veces lo que la gente necesita no son recursos materiales, sino apoyo y ayuda humana, significa la singular maestra.
Creo que por mi entrega a cada tarea, a pesar de llevar adelante mi familia, yo sola como madre, hija y hermana; y por mi labor como docente hace casi 20 años, es que me han elegido desde mi Circunscripción para que represente a los electores por segunda vez, puntualiza.
Esta mujer, incansable, con ojos que brillan de tanto optimismo, pertenece a la Comisión de Salud, Cultura, Educación y Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, contribuyendo en la realización de numerosos controles y fiscalizaciones dentro y fuera del municipio tunero.
María sabe que se enfrenta cada día a muchas historias, de esos pequeños que ya forman parte de su existencia, y de los cuales siente un orgullo maravilloso cuando los ve crecer y transitar por otras enseñanzas y convertirse en profesionales.
Siempre me esfuerzo por cumplir al máximo cada tarea, como maestra, mujer sola y delegada. No hay barrera para mí, para seguir haciendo y luchando, y lo haré hasta que mis años y mi edad me lo permitan, concluyó.






















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