
Las Tunas.- La mañana de este jueves guarda significación histórica para los trabajadores de la Contraloría Provincial. Inspirados en el legado del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz realizaron la ratificación y rúbrica de su compromiso ético, en un acto cargado de simbolismo revolucionario.
El documento firmado representa la valentía de los hombres y mujeres que conforman este colectivo. Quienes poseen valores como la fidelidad, honestidad y austeridad. Se definen como profesionales capaces y ejemplares defensores del socialismo y los valores en los que cree todo cubano.
Antonio Say Morales, supervisor de la entidad, luego de dos años de estar jubilado, decidió volver. “El compromiso con la obra de nuestros máximos líderes no me permite estar en casa”, declaró con firmeza.
Los firmantes ratificaron así su compromiso con la obra de la Revolución y la premisa de no caer en provocaciones que los hagan perder su ideal de justicia social. En medio de un contexto nacional complejo, los contralores tuneros dejaron clara su irrenunciable decisión de derrotar el robo y la corrupción.
Telma Infante Tristá, contralora jefa del Departamento Integral de Auditoría, Supervisión y Control, expresó: “Una vez más los contralores están en la trinchera, y desde el control interno debemos detectar cualquier intento de fraude, porque nuestra Revolución no puede ser vencida”.
La jornada cerró con las palabras de Fidel Castro, que sirven como guía ética. “Desde la conciencia de que, para lograrlo, deben tener las armas éticas y la vergüenza que pueden ser despertadas y movilizadas en los humanos”.