Martes, 14 Agosto 2018 09:05

El desafío de una sociedad para todas las edades

Escrito por Tomado de Granma
Mujeres de la tercera edad, ayudándose mutuamente en la calle Infanta en el Cerro. Mujeres de la tercera edad, ayudándose mutuamente en la calle Infanta en el Cerro. Foto: Tomada de Granma

La Habana.- Cuando llegue el año 2019, las personas que nacieron en 1959, con el triunfo de la Revolución, habrán llegado a los 60 años, y así estarán entrando a la llamada tercera edad.

Es un nuevo contexto para la sociedad cubana, y constituye una dimensión diferente en términos de lo que representa esa población adulta mayor, sus características e indicadores de desarrollo humano, subrayó a Granma, Juan Carlos Alfonso Fraga, director del Centro de Estudios de Población y Desarrollo de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI).

De acuerdo con el especialista, este es un tema trascendental para Cuba, con más de 2 millones 100 mil personas mayores, que conforman una población muy heterogénea.

"En su acelerado proceso de envejecimiento, la Mayor de las Antillas se aproxima a convertirse en una de las sociedades económicamente envejecidas.

"Esto significa que el costo de la atención a las personas mayores va a ser, inclusive dentro del próximo lustro, superior al costo de la atención a los niños y adolescentes, además en un país donde estos últimos grupos etarios tienen una alta prioridad.

"Ello nos exige valorar no solo una nueva realidad desde el punto de vista económico, sino cultural, de valores y relaciones intergeneracionales, que debe ir acompañada de políticas de participación, salud, educación y cuidados, entre otras", valoró el experto.

Para Alfonso Fraga, en Cuba, con más del 20 por ciento de su población con 60 años y más, debemos entender y estudiar muy bien la atención y participación de los adultos mayores, que pasen por considerarlos como sujetos de derecho.

"Necesitamos una dimensión cultural del proceso de envejecimiento tanto para las propias personas mayores como para la sociedad. Envejecimos más rápido de lo que aprendimos a hacerlo; pero cómo tratar a los adultos mayores, cómo se tratan entre ellos, cuál es su espacio en la sociedad, cuáles son sus potencialidades y necesidades...", reflexionó el especialista.

Por otra parte, el entrevistado comentó que cada persona envejece como vive. Una cosa es el envejecimiento individual y otro el poblacional, y el que sea urgente colocar a los mayores en el centro de las políticas en muchos de nuestros países no va divorciado del hecho de que invertir en la infancia, la adolescencia y la juventud sigue siendo fundamental porque serán los mayores del mañana.

El proceso de envejecimiento cubano es el más adelantado en la región junto a países como Uruguay, Argentina, Chile y naciones caribeñas como Barbados.

Si antes había muchos nietos para atender a los abuelos, hoy esa proporción se ha invertido y tenemos más abuelos que nietos. Entre las características de esta población arrojadas por el Censo de Población y Viviendas y en sintonía con tendencias de países desarrollados, alrededor de un 13 por ciento de los adultos mayores viven solos y otro 10 por ciento convive con otros adultos mayores sin la presencia de ningún joven en el hogar.

La persistencia de la baja fecundidad en el país, unido a otros factores como el saldo migratorio negativo y la alta esperanza de vida, son elementos que acrecientan este proceso, marcado además por la feminización del envejecimiento, donde muchas mujeres quedan solas al final de la vida, concluyó Fraga Alfonso.

La presentación de Cuba sobre su dinámica demográfica sui generis en la región, acompañada de un alto desarrollo social, que ha ido permitiendo crear las bases para la atención a este grupo poblacional de manera integral, constituyó un referente para otros países participantes en la Tercera Reunión de la Conferencia Regional de Población y Desarrollo, recientemente celebrada, refirió el doctor Alberto Fernández Seco, jefe del Departamento de Adulto Mayor, Asistencia Social y Salud Mental del Ministerio de Salud Pública.

"No podemos diseñar políticas para personas que no contemplen sus necesidades y criterios, y en el caso de los adultos mayores, si queremos sociedades amigables hay que incluirlos y tenerlos en cuenta. No son solo una población tributaria de cuidados, son la historia viva de los pueblos, y en el caso de Cuba sentimos gran orgullo de nuestros adultos mayores: la generación protagonista de los grandes cambios sociales de nuestro país", dijo.

Visto 351 veces Modificado por última vez en Martes, 14 Agosto 2018 12:41

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