Juan Miguel Reyes Martínez, responsable del Programa de Transmisión Digestiva del Centro Provincial de Higiene, Epidemiología y Microbiología, explica a 26 Digital que Las Tunas permanece en fase de meseta (tiempo estacional sin aumento ni disminución de las diarreas). Semanalmente se reportan de 100 a 150 nuevos casos.
"La mayor incidencia aparece en los menores de 5 años y en las edades entre 25 y 59. Nos llama la atención que las personas de este último grupo generalmente tratan las diarreas en casa y si están acudiendo a la asistencia médica, ¿qué podemos esperar en próximas semanas de los grupos más vulnerables?".
Esta peculiaridad, unida a los estudios epidemiológicos en la etapa estival, hace que los pronósticos apunten hacia el alza de las EDA.
Los agentes causales más frecuentes de estos padecimientos son los virus, las bacterias y los parásitos. También pueden difundirse por la ingestión de alimentos contaminados, y de otras bebidas o hielo no expuestos a algún proceso de purificación.
"Hoy, en el territorio -refiere- no se ha demostrado ninguna causa viral ni bacteriana de los brotes. La mayoría de las EDA aparecen por intoxicaciones alimentarias que son resultado de la inadecuada manipulación, elaboración y almacenamiento de los comestibles.
"A quienes llevamos el programa nos preocupa las violaciones de normas higiénicas y la desorganización en los centros elaboradores y los que expenden alimentos, es decir, las unidades de producción y las de gastronomía tanto estatales como por cuenta propia".
Reyes Martínez recomienda cocinarlos a temperatura correcta, taparlos y conservarlos en refrigeración. Además, hay que lavar bien las frutas, verduras y los utensilios de cocina.
Por estos días, muchos tuneros que viajan a las playas prefieren llevar de sus casas los productos por consumir. "Con el intenso calor, las comidas se descomponen con más facilidad; sugerimos evitar las salsas, los mariscos, los dulces con merengue...".
Las precauciones también deben extremarse con el agua. En las farmacias y bodegas se expende el hipoclorito de sodio para desinfectar el líquido. Sin embargo, los reportes muestran una disminución de las ventas y los estudios en las áreas más afectadas por los episodios diarreicos muestran el poco uso que hace la población del producto.
Lavar las manos varias veces al día resulta la mejor defensa contra los gérmenes. Según las indagaciones, un elevado número de individuos no higieniza las manos o lo hace incorrectamente, sin percatarse de que una acción tan sencilla puede prevenir contagios y salvar vidas.
Cuando aparecen las EDA se aconseja ingerir sales de rehidratación oral y acudir de inmediato a los centros de Salud. "A veces, las personas esperan varias deposiciones para buscar asistencia y llegan en un estado muy desfavorable e incluso, requieren hidratación parenteral. Siempre es mejor acudir a tiempo y sobre todo, reforzar las medidas preventivas", concluye.


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