Jueves, 23 Febrero 2017 05:32

Planificar, un acto de previsión

Escrito por Jorge Pérez Cruz
Central Colombia Central Colombia Rey López

Los Lineamientos del VI Congreso del Partido Comunista de Cuba refrendan la planificación como una condición intrínseca del quehacer en todos los sectores de la economía estatal; principio sostenido y enriquecido, también, en el VII cónclave partidista y fundamentado en la conceptualización el modelo económico y social cubano de desarrollo socialista.

Pero, entre la teoría y la puesta en práctica de los principios que los sustentan hay grietas, insuficiencias latentes y latientes que devienen obstáculos para lograr mayor coherencia y, por supuesto, mejores y más eficientes resultados productivos.
PLANIFICAR ES PREVER...
Planificar es un ejercicio que consiste en adelantarse teóricamente a la materialización concreta de determinados objetivos sin descuidar debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades para diseñar proyectos con objetividad y garantías de consecución. Requiere, por tanto, estudios, diagnósticos que muchas veces son sustituidos por el facilismo y la desidia.
Es que la planificación y los sistemas de pago son la columna vertebral, la piedra angular, de los cambios que experimenta el modelo económico cubano en su justo afán de edificar una sociedad próspera y sostenible.
La primera proporciona orden; y, los segundos han de constituir resortes que desencadenen, liberen el accionar de las fuerzas productivas en pos de las metas concebidas.
En intercambios con especialistas, trabajadores, y directivos sindicales y administrativos de Las Tunas, pudimos constatar realidades y expectativas que, tenidas en cuenta, pueden contribuir a continuar enriqueciendo y perfeccionando estas herramientas, de cuya sabia conjunción y conducción dependerá alcanzar nuestros anhelos.
Los expertos coinciden en que una adecuada planificación presupone la participación real y el control obrero, y recuerdan que espacios para lograr los intercambios existen; pero, la oportunidad especial se constituye durante la primera etapa de su confección, que generalmente comienza en junio del año anterior. Esta fase a veces se descuida y falta información, por lo que se ve disminuido el protagonismo de la clase trabajadora.
En estos meses de febrero y marzo, cuando tiene lugar la presentación del plan y el presupuesto, ya están adoptadas las decisiones y de lo que se trata, ahora, no es de valorar qué se va hacer, sino cómo.
LOS TROPIEZOS
Para Arcelio López Torres, subdirector provincial de Organización del Trabajo y los Salarios en Las Tunas, "todavía falta mejor preparación de los dirigentes administrativos para hacer la presentación de los planes a los colectivos laborales, muchos están cargados de tecnicismos que no ayudan a su cabal comprensión".
Pero entre los trabajadores son recurrentes inconformidades con los aseguramientos, incluidos medios de trabajo y piezas de repuesto, insuficientes mantenimientos a equipos e inmuebles, mala calidad de los medios de protección y otras incoherencias que influyen en el estímulo, que es garantía para consumar las metas, en los rendimientos y ocasionan desencuentros entre el proyecto y los beneficios esperados del sistema de pago, sin causas atribuibles a los colectivos laborales.
Ernesto Guevara López, miembro del Secretariado de la CTC en Las Tunas, retoma causas objetivas que inciden en la planificación, "como consecuencia de las limitaciones financieras del país son comunes las restricciones a las cifras previstas, las cuales a lo largo del año son objeto de reajustes y recortes; entonces, los aseguramientos están lejos de las primeras versiones del plan".
El dirigente sindical remarca que esa situación impacta en los ingresos de los trabajadores, desmotiva y refiere los daños ocasionados a los ingresos en los sectores del Transporte, la Industria Alimenticia y la Cárnica, principalmente en las UEB de Puerto Padre y Colombia.
Algunas entidades de subordinación nacional son víctimas de un marcado verticalismo en la concepción del plan e incluso hay casos que desestiman las observaciones de los colectivos laborales, que a la larga terminan casi siempre teniendo la razón. A esa manera mecánica de concebir cambios no escapan tampoco las entidades bajo pupila de los consejos de administración locales. Son malas prácticas que afectan el clima laboral.
También es evidente que la desagregación de los planes desde los Organismo Superiores de Dirección Empresarial y los Consejos de Administración en las provincias hasta las UEB y los establecimientos, muchas veces adolece de objetividad y falta mayor comunicación con esas estructuras de base que es donde se materializan los planes.
"Por esa razón hay errores en el establecimiento de las prioridades, las cuales no se corresponden con las potencialidades de los territorios, sus realidades, condiciones", sostiene Guevara López.
Es en extremos lamentable, que otro asunto descuidado por falta de previsión sea la transportación de insumos y materias primas, existentes en el país, cuyo arribo a los centros se retrasa injustificadamente.
DEL VALOR AGREGADO
En el escenario empresarial cubano comienza a florecer una mala tendencia, que procura "ahorros" de partidas presupuestarias destinadas a mantenimientos, inversiones, adquisición de medios de protección y de otros recursos imprescindibles en el mejoramiento de las condiciones de vida y de trabajo, buscando ensanchar el Valor Agregado Bruto, para "ganar" más.
Sobre esta cuestión y sus funestas consecuencias, tácticas y estratégicas porque comprometen el futuro, han llamado la atención la miembro del Consejo de Estado Carmen Rosa López, segunda secretaria de la CTC, y otros dirigentes sindicales.
También se detectaron casos que, a partir de las restricciones de los portadores energéticos establecidas en el segundo semestre del pasado año sumaron esos "ahorros" a este indicador formador, a pesar de las advertencias de los OSDE y de otras instancias de dirección.
Otra práctica perniciosa es la de establecer compromisos productivos por debajo de las potencialidades de determinadas entidades y entonces los planes son sobrecumplidos con cifras estrafalarias, sin que la economía o la población, según sea el caso, perciban los frutos.
Arcelio López Torres aduce que algunas direcciones administrativas hacen interpretaciones erróneas del artículo VII, de la Resolución 6; y, en no pocos casos, hay entidades en las que no se corresponde coherentemente el valor de las ventas netas con el fondo de salario. En ningún caso hubo pagos sin respaldo productivo, porque no deterioraron su indicador límite por gasto de salario; "pero eso es una barbaridad", sostiene.
HAY BUENOS EJEMPLOS
Claro que sí. Así lo constataron las pesquisas. Sale bien en las entidades que marchan unidos las direcciones administrativas y sindicales, como sugirió reiteradamente el inolvidable Comandante Ernesto Che Guevara cuando definió el papel de ambas estructuras en la edificación de la nueva sociedad.
Buenos ejemplos persisten en muchos de los centros visitados, en los cuales no se violan los principios teóricos que sustentan, tanto a la planificación como a los sistemas de pago, donde se escuchan los criterios de los trabajadores y sus vivencias enriquecen los planes.
Porque la planificación y los sistemas de pago entran en pugna donde se irrespetan esos derroteros, falta la comunicación, se resquebrajan principios éticos y la desidia se empodera.

Visto 3429 veces Modificado por última vez en Jueves, 23 Febrero 2017 08:06

Escriba su comentario

Post comentado como Invitado

0
  • No comments found