Como ella, por estos días muchos ponemos en práctica las tareas de la segunda etapa de la estrategia comunicacional sobre el vital asunto, que nos concierne a los mayores de 16 años con derecho al voto.
La ascendente divulgación sobre el proceso busca que la población llegue al trascendental momento con completa comprensión de que el voto positivo reafirmará la voluntad de la mayoría por la consolidación de la sociedad que queremos, con todos y para el bien de todos.
Nuevamente, el pueblo está convocado para decidir democráticamente, como ha ocurrido cada vez que ha sido decisiva la contribución popular para la aprobación de cuestiones medulares para el desarrollo socioeconómico de la nación.
Nadie debe sentirse incómodo por la amplia propaganda a través de los medios de difusión masiva, ni porque les recuerden los representantes de las organizaciones y los organismos de la demarcación, pues resulta necesario que los ciudadanos acudan a las urnas sin dudas sobre los aspectos contenidos en la Carta Magna.
Se ahonda en la amplificación del tremendo alcance de la renovada Ley de leyes, con la pretensión de esclarecer cualquier inquietud y puntualizar que daremos un decisivo paso en la marcha hacia la construcción del socialismo próspero y sostenible al que mayoritariamente aspiramos.
En Las Tunas, alrededor de 15 mil pioneros custodiarán las urnas y unos 80 estudiantes universitarios fungirán como observadores. Desde ya se les ve en los preparativos del patriótico instante en las respectivas comarcas de los ocho municipios.
La Central de Trabajadores promueve acciones entre el 87 por ciento de los que laboran en mecanismos estatales y el 13 por ciento en el cuentapropismo, que de conjunto conforman una fuerza fundamental en la tarea, en alianza con campesinos, cederistas, federadas, integrantes de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana, miembros de las FAR y el Minint y el resto de las estructuras de la sociedad. Por eso, existe la posibilidad de repeticiones de citaciones o precisiones.
Cada vía con la que se les llegue a las personas contendrá la concepción de que el voto favorable, implica reafirmarnos como individuos que queremos el bien individual y colectivo, por eso la decisión que tomemos, la hacemos por lo que queremos para la nación y nosotros mismos.
No es ocioso reiterar que la Constitución respalda la continuidad de la educación y la salud gratuitas, sin exclusiones; al igual que los beneficios de la Seguridad Social, la tranquilidad ciudadana y el derecho al trabajo, como cuestiones principales. Garantiza deberes y derechos de los ciudadanos, busca una sociedad con mayores garantías para la igualdad de los individuos, la participación y la inclusión en los diferentes procesos.
Asimismo, reconoce distintas formas de propiedad con aportes definidos para el desarrollo integral de la nación, aunque mantenga como principal a la basada en la propiedad de todo el pueblo sobre los fundamentales medios de producción, porque posee la mayor responsabilidad en las contribuciones. A eso se suma la dirección planificada de la economía, que regula y controla el mercado en función de los intereses de la sociedad.
Con la combinación de los que votarán por primera y segunda vez, se aspira a que el país registre parecidos resultados al anterior referendo el 15 de febrero de 1976, cuando se aprobó la Carta Magna por cinco millones 717 mil 266 electores, para el 97,7 por ciento de los cinco millones 602 mil 973 mil 266 concurrentes, que representaron el 98 por ciento de los convocados.
A Las Tunas le corresponde un honorable desempeño para confirmar el deseo de seguir adelante con la Revolución y el legado de Fidel para el bienestar común.


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