Las Tunas.- El anticiclón del atlántico norte, conocido por muchos como el gran dictador del tiempo en Cuba, permanece varios meses del año sobre la región oriental del país. Esa es la razón por la que los vientos son tan fuertes acá y las lluvias no. Un desafío que los meteorólogos, desde la ciencia, insisten en utilizar en favor del desarrollo.
Ahí radica la esencia de su labor cotidiana: ofrecer informes confiables para aprovechar al máximo lo que nos da la madre natura. Por supuesto, priorizando al ser humano y la integridad de su vida.
De esos temas conversó 26 Digital con el máster en Ciencias Alexei Moreno, subdirector técnico del Centro Meteorológico Provincial. "Las Tunas es un territorio con una gran sequía, eminentemente agrícola. La sensibilidad de los directivos y su influencia para que la información científica se utilice, es vital. En ocasiones percibimos más interés entre los campesinos anapistas de recibir los datos que brindamos sobre las variables meteorológicas y su influencia, por ejemplo, que en las delegaciones municipales de la Agricultura".
Pero no solo en el cultivo. También están involucrados en la importante Tarea Vida, por eso fortalecen sus alianzas con la dirección de Planificación Física, atienden estudios previos a procesos inversionistas y aportan al reordenamiento de los lugares. Las ventajas de vivir en una zona que resulta toda una potencia en la velocidad de los vientos y las posibilidades para convertir la luz del sol en energía, les da nuevos resortes para seguir investigando, aportando, anhelando.
"Los parques eólicos están entre nuestros principales clientes. Su enclave en Las Tunas fue resultado de un estudio sólido que tomó en cuenta, entre otros elementos, una base de datos de más de 50 años. Todos los días les damos a conocer el estado de la mar, del viento en la superficie y a diferentes alturas. Entendemos que desde ya necesitan saber el comportamiento de las variables para hacer la inversión. Son grandes movimientos de equipos y materiales de construcción. Hay zonas, por ejemplo, en las que los pilotes y la cimentación están bien cerquita del mar; prever es importante.
"Igual atendemos a los parques fotovoltaicos. Tenemos a Parada 1, Parada 2 y Manatí. Nosotros utilizamos un heliógrafo, instrumento que registra la cantidad de horas sol y es curioso, porque parece una gran bola de cristal. En esas zonas la cantidad de horas sol y su incidencia en la superficie terrestre es más fuerte. También ahí mantenemos un trabajo constante".
El experto destacó el inmenso desafío que entraña el cambio climático. Habló hasta de un corrimiento de un mes y 10 días, aproximadamente, en las estaciones del tiempo en Cuba. Y destacó que ante cada desafío de la naturaleza, hay que estar alerta. Poco espacio dejó para la felicitación ante el trabajo. Prefiere vivir la jornada de celebración, como todos los que le acompañan, imbuido entre los partes que reciben cada tres horas, el cotejo de los modelos y el agasajo fecundo de ser útil. ¡Enhorabuena!
Día de la Meteorología: ¿por qué a veces no acertamos? https://t.co/NnrQWltQLB
— Albert Solé (@asolepascual) 23 de marzo de 2019


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