Ello responde a la estrategia trazada por el país de sembrar variedades de granos desarrolladas en los centros científicos del Ministerio de la Agricultura, frente a los cambios climáticos y la sustitución de importaciones, aspectos que acaba de ponderar por su importancia Miguel Díaz-Canel Bermúdez, presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en una reunión de trabajo en La Habana.
El ingeniero Wílber Núñez Pérez, director de la UEB, argumentó al conversar con 26 Digital que el área sellada con ese tipo de grano, en condiciones de los beneficios del regadío y demás atenciones culturales a la plantación, puede aportar un rendimiento por hectárea de cinco toneladas, que estarán destinadas en una primera fase de cosecha a la entrega a los reproductores para su generalización en los restantes municipios del territorio.
De hecho, ya existen pequeños sembradíos de manera experimental en patios y en la propia entidad promotora de este éxito agrícola, de manera que los futuros labriegos tomen una cultura adecuada para el desarrollo en un ciclo relativamente corto del prometedor grano, rico, además, en propiedades alimentarias y muy exigido en la mesa de los cubanos.
Si se toma en serio por todas las entidades pertinentes, como esta unidad, de materializar en el surco las nuevas variedades de frijol, maíz y arroz logradas científicamente en Cuba, no caben dudas de que la Isla se autoabastecerá de esos alimentos cada vez más costosos y deficitarios en el mercado mundial, con un gran ahorro monetario.
- No comments found


Escriba su comentario
Post comentado como Invitado