Nace el 24 de mayo de 1936, hijo de padres españoles: Jesús y Aurora; Gayol pasó sus primeros años en Dumañueco, poblado rural del municipio Manatí de la actual provincia Las Tunas. Al morir su padre, siendo un adolescente se radica junto a su mamá en la ciudad de Camaguey.
En 1952 cursa el segundo año de Bachillerato en el Instituto de Segunda Enseñanza, lo sorprendió la noticia de que Batista había dado el golpe de estado, el propio 10 de marzo comienza a revelarse; dentro del gremio estudiantil expresa sus sentimientos de odio al cuartelazo y de amor a la patria, por sus dotes de organizador aglutina las fuerzas juveniles, trasmite entusiasmo y participa en las manifestaciones revolucionarias, convirtiéndose en el líder natural de los estudiantes camagüeyanos.
Gayol organizó la Federación de Estudiantes de Camagüey e incorporó los Institutos de Morón y Ciego de Ávila. Al crearse en la provincia agramontina la primera célula del Movimiento del 26 de julio; Suárez Gayol es elegido como responsable de las Brigadas Juveniles, realizando varias acciones, ocupando la vanguardia y como su mejor arma, el valor y la dignidad.
Matriculó Arquitectura en la Universidad de La Habana, junto a su amigo José Antonio Echeverría y los revolucionarios Ñico López y Gerardo Abreu (Fontán) supo enfrentar los peligros de ser revolucionario en esa época, sufrió persecución, golpizas, torturas y conoció las mazamorras de la prisión, es perseguido y marcado por la tiranía, tiene que salir al exilio.
Desde Miami pasa después a México preparándose para el regreso a Cuba. Desembarca por la Coloma Pinar del Río, el 9 de abril de 1958, se mantiene alzado hasta que bajó al llano como Jefe de acción y sabotaje del M/26/7 de la provincia, en una acción sufrió quemaduras en ambos pies, convaleciente aún se traslada a Las Villas, incorporándose a la tropa del Che.
Al triunfo revolucionario se distingue por su ejemplo personal, entusiasmo y constancia en el trabajo, condiciones para que ocupara diferentes responsabilidades como: Delegado Provincial del INRA en las Villas, Director de la Empresa Consolidada de la Harina en 1961, director del Instituto de Recursos Minerales en 1962, al crearse el MINAZ es nombrado viceministro de producción.
A punto de partir hacia Bolivia le escribió a la madre acerca de su decisión (...) "Cuando se es revolucionario verdadero se siente la necesidad de servir a la Revolución desde los lugares más difíciles, en los puestos de vanguardia"
De igual manera escribió una carta de despedida a su hijo, parece que fluye la esencia de la vida, convertido en legado para su hijo y también para los jóvenes de todos los tiempos; documento que figura como uno de los testamentos políticos de mayor trascendencia. En el, Gayol expone los motivos de su decisión y recomienda posturas y actitudes revolucionarias, con todo el rigor de quien siempre fue, sin duda, el más impecable juez de sí mismo:
(...) Quiero que rechaces siempre lo fácil, lo cómodo. Todo lo que enaltece y honra implica sacrificios. (...) Cuando un revolucionario comienza a recibir beneficios que aún su pueblo no puede recibir, comienza, sino, es que ha dejado ya de serlo. (...) Rechaza la lisonja y la adulonería y no la practiques nunca. (...)Recuerda que quiero que, ante las alternativas que la vida te ofrezca, tú siempre escojas "La Estrella que ilumina y mata"
El Rubio de la guerrilla del Che despunta como el cuadro militar que se destaca por su arrojo, valentía y entrega personal; convirtiéndose en la primera sangre cubana que abonó la tierra boliviana. Mereciendo el eslabón más alto del hombre comprometido con su tiempo. Perseverante, decidido y firme constituye un digno ejemplo para el presente y para las futuras generaciones de revolucionarios cubanos y latinoamericanos.
*Profesora Asistente Disciplina Historia y Relaciones Internacionales de la Escuela Provincial del Partido "Jesús Suárez Gayol", en Las Tunas


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