La especialista de la Dirección Provincial de Planificación Física, Liset Montero Infante, precisó que la localidad está en un relieve llano, y se afectaría gran cantidad de viviendas de residencia permanente, por lo cual se prevé la reubicación de las casas.
Otro asentamiento vulnerable es Guayabal, de donde ya se han trasladado habitantes, y al norte se sitúan Puerto Padre, La Jíbara, El Socucho y La Boca, asì como Cascarero y La Herradura en el municipio de Jesús Menéndez.
Anualmente se actualizan los resultados de un proyecto iniciado hace una década, de evaluación del impacto y vulnerabilidad de los asentamientos costeros por efectos del cambio climático y eventos meteorológicos severos.


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