Los funerales se desarrollaron en la vivienda del matrimonio, ubicada en la comunidad de La Yaya, a unos 90 kilómetros de la capital provincial, adonde acudieron un gran número de habitantes de la zona. Dialogaron con los familiares Ariel Santana Santiesteban, miembro del Comité Central y primer secretario del Partido en Las Tunas, y Lilian González Rodríguez, presidenta de la Asamblea Provincial del Poder Popular.
La modesta vivienda de madera y guano fue pequeña para acoger a la congregación, cuyos integrantes llegaron hasta el apartado lugar, incluso, desde otras zonas del territorio. "Como creyentes fueron muy buenas personas, muy fieles a su fe, y por esa razón estamos viendo esta multitud de personas", dijo a 26 Digital Emilio Leyva Morales, pastor de la Iglesia del Nazareno, en la que ejercían un ministerio Maricela y Luis Manuel.
Juan Antonio Celles, amigo de la familia y líder religioso, agradeció el apoyo que desde el primer momento recibieron los parientes, quienes en ningún momento se sintieron solos, sino respaldados por el Gobierno y sus autoridades municipales y provinciales y la comunidad en general, por lo que nunca dejaron de tener cerca el calor humano.
Así lo corroboró Rafaela Moreno Pérez, tía de Luis Manuel, quien explicó a este medio que recibieron un gran apoyo del Gobierno, el Partido y la comunidad para trasladarse a La Habana y proceder a la identificación. "Cuando supimos la noticia, todo el mundo corrió, nadie pensó que eran ellos, estuvimos al tanto hasta que fueron identificados; desde entonces hemos estado acompañados.
Ellos salieron juntos y juntos regresaron y ahora van a descansar en paz también juntos", añadió.
Entre las víctimas del accidente aéreo fue identificada además, Luz Marina Milanés Cartaya, natural del municipio de Jobabo, pero desde hace varios años residía en La Habana y viajaba para encontrarse con sus familiares. Sus funerales se realizaron en la capital del país.
El pasado viernes un avión Boeing 737-200, arrendado por Cubana de Aviación a la empresa mexicana Global Air, se precipitó a tierra pocos minutos después de despegar, causando la muerte a 110 personas. Las causas aún las investigaban al cierre de esta información. En el vuelo venían varios representantes de la Iglesia del Nazareno, quienes regresaban a sus provincias luego de participar en una Conferencia Nacional.
Mañana martes, en la Iglesia Pentecostal de Cuba, de Las Tunas, el Consejo de Iglesias desarrollará un tiempo de oración unida dedicada a las víctimas del accidente y sus familiares, al que ya han confirmado su asistencia representantes de 27 instituciones.




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